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Ucrania

Proyectil alcanza autobús y mata a 10 personas en Ucrania; combates en aeropuerto empeoran

Un proyectil alcanzó a un autobús de pasajeros el martes en el este de Ucrania y mató al menos a 10 personas, mientras que se intensificaban los enfrentamientos alrededor del aeropuerto internacional en la ciudad de Donetsk, donde los separatistas intentaban expulsar a fuerzas gubernamentales.

El ataque al autobús cerca del poblado de Volnovakha, al sur de Donetsk -el corazón de un conflicto separatista de nueve meses- redujo aún más las esperanzas de paz después de que conversaciones entre Rusia, Ucrania, Francia y Alemania terminaron sin avances importantes el lunes.

Rebeldes prorrusos capturaron partes del este de Ucrania después de que el ex presidente respaldado por Moscú en Kiev fue destituido tras un alzamiento popular.

“Diez personas murieron y al menos 13 resultaron heridas”, dijo un portavoz regional ucraniano, quien agregó que el autobús fue atacado por rebeldes que tienen tomada la ciudad de Dokuchaevska, más al norte.

También dijo que el autobús transportaba a civiles desde la ciudad costera de Mariupol y pasaba por un puesto de control del Gobierno. Líderes separatistas negaron su responsabilidad en el bombardeo y dijeron que el incidente había ocurrido en un puesto de control rebelde.

Fotografías mostraron al autobús lleno de agujeros, al igual que asientos en su interior. Una larga huella de sangre se veía en la carretera al lado del autobús.

Los combates se intensificaron alrededor del aeropuerto de Donetsk mientras se disipaban las perspectivas para un nuevo esfuerzo de grandes potencias para poner fin al conflicto, que ha acabado con la vida de más de 4.700 personas.

La crisis también ha aumentado las tensiones entre Oriente y Occidente a niveles no vistos desde el fin de la Guerra Fría, por acusaciones occidentales de que militares rusos estarían respaldando a los rebeldes. Moscú niega eso.

Ucrania, Rusia, Alemania y Francia cancelaron planes para realizar una cumbre esta semana en Kazajistán sobre el conflicto en Ucrania debido a la falta de avances en la implementación de un acuerdo de cese al fuego negociado hace cuatro meses y no había indicios respecto a cuándo podría ser reprogramada.

Reuters

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Ucrania

Presidente ucraniano decreta el cierre de la frontera con Rusia

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, autorizó este jueves a su gobierno a cerrar temporalmente la frontera de Ucrania con Rusia para detener su “injerencia” en los asuntos nacionales y anunció a la vez que solicitará la adhesión a la Unión Europea (UE) en 2020.

Durante una reunión con jueces ucranianos, Poroshenko indicó que a lo largo de la jornada presentará su “Estrategia 2020”, que prevé “60 reformas y programas sociales cuya adopción preparará a Ucrania para solicitar ser miembro de la UE dentro de seis años”, según su gabinete de prensa, informó AFP.

El dirigente ucraniano también pidió al gobierno que renuncie oficialmente a sus estatus de país no alineado para abrir la vía a una eventual entrada en la OTAN.

Los parlamentos ucraniano y Europeo ratificaron la semana pasada el Acuerdo de Asociación que Kiev y la UE firmaron en junio.

Pero en el seno de los Veintiocho muy pocos hablan en serio de una posible entrada de Ucrania a la UE, en un momento en que la Unión sigue dividida sobre la adhesión de Turquía y asentando la entrada de nuevos países de Europa central.

Por otra parte, en un decreto publicado en la página web de la presidencia se autoriza al gobierno a “fijar (…) un cierre temporal de los puestos de control en la frontera de Ucrania con la Federación Rusia al tráfico de vehículos, marítimo y peatonal”.

El decreto señala que su publicación está “relacionada con la continua injerencia de la Federación de Rusia en los asuntos internos de Ucrania”.

Estos anuncios evidencian el distanciamiento de Ucrania de su histórico aliado, después de la destitución en febrero, del presidente ucraniano prorruso Viktor Yanukovich, y de la posterior anexión de la península de Crimea por Moscú en marzo, seguida del inicio de los combates entre tropas ucranianas e insurgentes prorrusos.

Pero el cierre de fronteras también amenaza con deteriorar aún más la economía ucraniana, al impedir el comercio entre dos naciones mutuamente dependientes, y aumenta el riesgo de que Rusia adopte medidas en represalia.

Moscú no había reaccionado por el momento a la decisión de Poroshenko.

ALTO A LOS AGENTES SUBVERSIVOS

Tanto Kiev como sus aliados occidentales acusan a Rusia de enviar tropas y armamento pesado a Ucrania para apoyar a los separatistas prorrusos, algo que Rusia rechaza.

Una alta fuente de seguridad dijo a la AFP que el cierre de las fronteras pretende evitar que “agentes subversivos” rusos entren en territorio ucraniano en coche, y limitar las entradas en su territorio a los trenes y los aviones.

Así “será más difícil colar varios (explosivos y armas) en Ucrania” dijo la fuente.

Según un portavoz de los servicios fronterizos de Ucrania, los vehículos podían cruzar este jueves los puestos fronterizos entre ambos países.

Ucrania “cerró puestos de control que llevan tiempo bajo ataque de los rebeldes”, dijo por teléfono Andri Kucherov, pero “el resto de la frontera entre Ucrania y Rusia sigue operando como antes”.

El decreto de Poroshenko fue publicado horas después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pronunciara un duro discurso ante las Naciones Unidas denunciando la “agresión” de Rusia contra su vecino.

No obstante, el mandatario estadounidense ofreció levantar las sanciones económicas contra Moscú si apoya el acuerdo de paz con Kiev para poner fin a los combates en los que han muerto más de 3.200 personas y obligado a 650.000 a huir de sus hogares.

Este acuerdo de tregua parecía en punto muerto después de que los insurgentes rechazaran la oferta de Kiev de recibir un “estatus especial” para las regiones separatistas, y de que anunciaran su intención de boicotear las elecciones del 26 de octubre y de organizar sus propios comicios el 2 de noviembre.

 

El Universal

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Ucrania

“Ucrania recuperará Crimea”, dice Poroshenko

El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, aseguró que la región de Crimea anexada por Rusia en marzo será devuelta a Ucrania.

Durante una conferencia internacional en Kiev, el mandatario expresó que la pérdida de Crimea era un problema significante pero que Ucrania definitivamente recuperaría la región, aunque dijo que esto no sucedería necesariamente por medios militares.

Poroshenko también anunció que el Parlamento ucraniano se reunirá el próximo martes para ratificar un crucial acuerdo de asociación con la Unión Europea.

BBC

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Ucrania

Estadounidenses y europeos, a favor de apoyar a Ucrania aunque aumente el riesgo de conflicto con Rusia

Dos tercios de los ciudadanos encuestados en Estados Unidos apoyan el endurecimiento de las sanciones económicas contra Rusia en el marco de la crisis con Ucrania, lo mismo que ocurre con los europeos con el respaldo de un 71% de los españoles, según datos de la encuesta anual Transatlantic Trends, presentada este miércoles en la Fundación BBVA.

Así, la opinión pública de las dos regiones respaldaría la decisión tomada por los Gobiernos de la UE el lunes de imponer una nueva ronda de sanciones contra Moscú pero aplazando su entrada en vigor algunos días por miedo a las consecuencias del veto ruso. Un matiz que también queda reflejado en los datos de los encuestados, ya que existe un incremento de 10 puntos si dicho apoyo político y económico de la Unión Europea a Ucrania (68%), no conlleva un riesgo de conflicto con el Kremlin.

Por su parte, dos tercios de los ciudadanos encuestados en EEUU apoya la entrada de Ucrania en la OTAN, mientras que entre los europeos predomina el deseo de que entre a formar parte de la UE. Por otro lado, el apoyo de los estadounidenses a que la OTAN tenga un papel activo en la defensa territorial (59%), es menor que el de los europeos, con un 73%. Este organismo continúa siendo fundamental para la seguridad nacional y entre las funciones que más respaldan los encuestados estarían la defensa territorial de Europa y conseguir la estabilidad en Afganistán.

Es el segundo año que este estudio incluye entre su variables a Rusia, la primera vez fue en el año 2012, por lo que las comparaciones son interesantes: la desaprobación del liderazgo tanto de EEUU como la UE en el ámbito internacional se han incrementado alcanzando el 81% y el 62% respectivamente. De sus datos también se extrae un deterioro en la percepción de la imagen rusa tanto en Estados Unidos como en la Unión Europea. En este marco, cabe destacar a Polonia, único país que apoya el envío de suministros militares a Ucrania. Por otra parte, los rusos con una imagen desfavorable de la Unión Europea y de Estados Unidos han pasado a ser mayoría. Por último, un 71% de ciudadanos estadounidenses y un 68% de europeos tienen una opinión negativa de Rusia.

La encuesta también aborda la opinión de los ciudadanos sobre el tratamiento de la crisis. Un 73% de ciudadanos europeos opina que la UE no está haciendo lo suficiente para combatirla, porcentaje que llega al 84% en el caso de España.

En 2014, décimo tercer año en que se publica, también arroja datos sobre la percepción que tienen los ciudadanos estadounidenses y europeos sobre la inmigración. En ambos casos no están de acuerdo con la forma en la que sus gobiernos la gestionan, con un rechazo del 71% y del 61%. En el caso de la UE, preocupa más la inmigración fuera de la propia Unión. En el contexto de la crisis, en el ámbito europeo la emigración es considerada por más de la mitad de los encuestados como un problema serio o muy serio, con el 58%.

El Mundo

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Ucrania

Poroshenko descarta cualquier pérdida de soberanía en el este de Ucrania

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, descartó que la concesión de un «estatus especial» a las zonas controladas por los prorrusos en el este de Ucrania sea un paso hacia una estructura federal del país o la pérdida parcial de soberanía sobre las rebeldes regiones de Donetsk y Lugansk.

«El protocolo de Minsk no contempla la estructura federal o la enajenación. Prevé el restablecimiento y la conservación de la soberanía de Ucrania en todo el territorio del Donbass (zona industrial que engloba Donetsk y Lugansk) y fija su estatus como regiones en el seno de Ucrania», dijo Poroshenko.

El documento de 12 puntos adoptado por el Grupo de Contacto para la crisis ucraniana (Ucrania, Rusia, la OSCE y los separatistas prorrusos) en la capital bielorrusa compromete a Kiev a aprobar una ley «Sobre el régimen temporal de autogobierno en determinadas zonas de las regiones de Donetsk y Lugansk» (ley de estatus especial).

Poroshenko adelantó que el proyecto será enviado a la Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania la próxima semana y pidió a los diputados que apoyen la iniciativa.

«De esta ley depende el destino de la paz. El proyecto garantizará un retorno pacífico de esas zonas bajo la soberanía ucraniana», señaló el líder ucraniano en una reunión del Gobierno.

Los líderes de los separatistas rechazan de plano la interpretación que hace Kiev del acuerdo de Minsk e insisten en reclamar su independencia del resto de Ucrania.

«Nos pronunciamos plenamente por la independencia de nuestra república dentro de las fronteras (administrativas) de la región de Donetsk. Los colegas de Lugansk tienen la misma postura», dijo a la agencia rusa Interfax el jefe de la delegación de los separatistas en el Grupo de Contacto, Andréi Purguín.

El también viceprimer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk insinuó que los rebeldes no reconocerán una ley de estatus especial en los términos adelantados por el presidente ucraniano.

«La adopción de cualesquiera leyes por Ucrania es un asunto interno de Ucrania y no nos atañe de ninguna manera. Somos un Estado soberano y confiamos en tener relaciones de buena vecindad con Ucrania», indicó Purguín.

Mientras, Poroshenko agregó que ni el protocolo ni la tregua legitiman a las autoproclamadas repúblicas populares de Donetsk y Lugansk, a las que en Kiev siguen considerando como organizaciones terroristas.

Los dos bandos enfrentados en el este de Ucrania decretaron un alto el fuego el pasado viernes tras adoptar en Minsk un protocolo de 12 puntos considerado entonces como un plan de paz por etapas.

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Ucrania

Amnistía denuncia la intervención rusa en Ucrania y crímenes de guerra por ambos bandos

Amnistía Internacional (AI) ha difundido imágenes de satélite que, según afirma, prueban la implicación rusa en el conflicto en Ucrania al documentar el traslado de equipamiento militar dentro de la frontera ucraniana.

En un comunicado, la organización denuncia además crímenes de guerra cometidos por ambas partes enfrentadas, tanto los grupos separatistas apoyados por el Estado ruso como las milicias que combaten junto con las fuerzas regulares ucranianas.

Las imágenes de satélite distribuidas por Amnistía, que considera que existe “un conflicto armado internacional”, muestran el establecimiento de posiciones de artillería dentro de la frontera ucraniana entre el 13 y el 29 de agosto.

Primero se detectan unidades de artillería Howitzer D-30 122-mm apuntando hacia el oeste y dos de las posiciones, precisa AI, tienen un vehículo de apoyo y “lo que parecen búnkers”.

El 29 de agosto, pueden verse seis vehículos anfibio blindados, posiblemente BRDM-2, señala la organización.

Las imágenes revelan otra posición de artillería en un campo al noreste del primero, también en territorio ucraniano, y el 26 de agosto aparecen seis Howitzer de autopropulsión relativamente avanzados, posiblemente 2S19 Msta-S 152-mm, que apuntan hacia el suroeste, presumiblemente donde está el Ejército ucraniano.

“Sin duda” es un conflicto internacional
Entre el 26 y el 29 de agosto, la artillería se ha movido a posición de fuego apuntando al oeste y, el 29 de ese mes, se ven numerosos vehículos militares en la zona.

“Estas imágenes de satélite, junto con los informes de tropas rusas capturadas dentro de Ucrania y testimonios sobre tropas rusas y vehículos cruzando la frontera no dejan duda de que esto es ahora un conflicto internacional”, según el secretario general de AI, Salil Shetty.

Shetty visitará del 7 al 8 de septiembre Kiev y del 9 al 10 de septiembre Moscú, donde expresará la inquietud de la organización por las violaciones de derechos humanos perpetradas en Ucrania.

“Todas las partes en este conflicto han demostrado desprecio por la vida de los civiles y están violando sus obligaciones internacionales”, afirma Shetty en el comunicado.

“Nuestras pruebas demuestran que Rusia está alentando el conflicto, tanto mediante interferencia directa como a través de su apoyo a separatistas en el este”, asegura, para añadir: “Rusia debe detener el suministro continuado de armas y otro tipo de apoyo a la fuerza insurgente, implicada en graves violaciones de los derechos humanos”.

Ataques indiscriminados
Los investigadores de AI en el este de Ucrania han documentado numerosos casos de ataques de artillería indiscriminados, secuestros, tortura y asesinatos.

Las personas entrevistadas por la ONG han revelado que el Ejército ucraniano sometió a sus vecindarios a ataques severos e indiscriminados, lo que podría constituir crímenes de guerra, y también relatan torturas y asesinatos de los separatistas.

Amnistía “también ha recibido informes creíbles de secuestros y palizas perpetradas por batallones voluntarios que operan junto con las fuerzas armadas regulares ucranianas”.

AI pide a las autoridades ucranianas que investiguen las alegaciones de violaciones de la ley humanitaria internacional y que procesen a las personas responsables de crímenes de guerra tanto civiles como en la cadena de mando.

“Los civiles en Ucrania merecen protección y justicia -asevera Shetty-. Sin una investigación exhaustiva e independiente, existe el riesgo de que los ucranianos lleven las cicatrices de esta guerra durante generaciones”.

RVTE

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Ucrania

Ucrania y los prorrusos, listos para rubricar hoy un alto el fuego

El Gobierno ucraniano y los rebeldes prorrusos se preparan para rubricar hoy, a las 14:00 horas, el primer alto el fuego duraderodesde el estallido de la guerraen las regiones orientales de Donetsk y Lugansk. Así lo anunció ayer en Newport (Gales), el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, quien asistió a la comisión entre su país y la OTAN con motivo de la cumbre.

«Ucrania está cansada de la guerra y hará todo lo posible para que la paz vuelva a nuestra tierra», aseguró el presidente ucraniano, quien ayer se entrevistó al margen de la cumbre con los presidentes de EE.UU., Reino Unido, Francia, Italia y Alemania para analizar la situación. El conflicto ucraniano comenzó en noviembre del pasado año cuando el entonces Gobierno prorruso de Kiev se negó a firmar un Acuerdo de Asociación con la UE.

La rúbrica del alto el fuego, al que está previsto que se sume el líder de los prorrusos, Alexander Zakharchenko, se produciría dos días después de que el presidente de Rusia, Vladimir Putin, propusiera el fin de las operaciones armadas por ambas partes, el repliegue de tropas, la presencia de observadores internacionales, la exclusión de aviones de combate en zonas civiles, un intercambio de presos, la apertura de corredores humanitarios y el traslado de equipos técnicos para restaurar las infraestructuras destruidas. Además Putin habría comentado que podía tomar Kiev en apenas dos semanas.

Condena a Rusia

El asesor presidencial ucraniano, Serguéi Kunitsin, reconoció que Ucrania «está desangrada, tanto material como financiera y militarmente» tras los recientes reveses en el campo de batalla, como la pérdida del aeropuerto de Lugansk. «Necesitamos un respiro. Es evidente que el conflicto va a quedar en cierta medida congelado, pero no tenemos otra salida, el país necesita una tregua», admitió en declaraciones recogidas por Efe.

En la cumbre de Gales, Ucrania –país no miembro de la OTAN– recibió el apoyo de los aliados ante «la violación del derecho internacional» por parte de Moscú. Además la OTAN esgrimió en un comunicado una «fuerte condena a Rusia por su ilegal e ilegítima autoproclamada anexión de Crimea y su continua y deliberada desestabilización del este de Ucrania». Para la OTAN queda claro que «a pesar de las negaciones de Rusia, fuerzas armadas rusas están involucradas directamente en operaciones militares en Ucrania».

«Rusia no ha dado un solo paso para hacer la paz posible, solo ha contribuido a profundizar el conflicto», subrayó el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, durante una conferencia de prensa conjunta con el presidente de Ucrania.

Amenaza para el Este

La OTAN también apoyará con 15 millones de euros la modernización de las fuerzas ucranianas. Una ayuda bienvenida por Poroshenko, que se comprometió a impulsar reformas políticas en el país la semana que viene para seguir ahondando en su acercamiento a la OTAN. Aunque por el momento se descarta su adhesión a la alianza militar creada en 1949 para frenar la amenaza soviética en Europa.

Ucrania es uno de los asuntos principales que abordan los líderes de los 28 países de la Alianza Atlántica, que buscan, además, reforzar la seguridad de los países del Este miembros de la coalición militar (Estonia, Letonia, Lituania, Polonia, Rumanía y Bulgaria, principalmente). Entre las medidas que adoptará la OTAN se encuentra la aprobación de un Plan de Acción para la Preparación (Readiness Action Plan) para mejorar la capacidad de respuesta y rapidez ante futuras amenazas.

Así, se emplazarán suministros y sistemas de mando y control en instalaciones militares ya existentes en esos países de la OTAN, se intensificarán las maniobras militares y se seguirá potenciando la misión de Policía Aérea en el Báltico. En esta última, España participará en el primer trimestre de 2015 con cuatro aviones Eurofighter. Además, España ha puesto a disposición de la OTAN la fragata «Almirante Juan de Borbón» para su despliegue en el Mediterráneo, incluido el Mar Negro.

 

ABC

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Mundo Ucrania

Los 5 puntos del conflicto de Ucrania que enfrentan a Putin y a Obama

La cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que está en marcha en Reino Unido, está exponiendo una vez más la brecha que separa al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y a su homólogo de Rusia, Vladimir Putin.

Los dos mandatarios nunca han sido los mejores amigos, pero la crisis en Ucrania, que ya casi lleva un año, ha exacerbado las tensiones entre dos potencias que interpretan de manera radicalmente distinta lo que está ocurriendo en el este de Europa.

Hablando desde Estonia -un país que ahora está anclado en Europa, pero hace unas décadas era gobernado desde Moscú- Obama opinó que la “agresión” de Rusia está amenazando la paz en el continente y afirmó que las fronteras nacionales no pueden ser redibujadas por el “cañón de una pistola”.

Pero Rusia rebate estas críticas y, por el contrario, considera que el gobierno en Kiev y los países occidentales son los que han fomentado la crisis.

El presidente Putin presentó un escueto plan de siete puntos para ponerle fin al conflicto en Ucrania, que incluye detener las “operaciones ofensivas activas” de los soldados ucranianos y los rebeldes prorrusos. El plan será discutido el viernes en negociaciones que realizan las partes en Minsk, Bielorrusia.

Cómo definen el conflicto

El presidente Obama lo define como una agresión de Rusia a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, así como una violación del orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial.

Obama, sin embargo, se ha rehusado a definir las acciones recientes en el este del país como una “invasión” rusa, aunque sí asegura que los separatistas son “apoyados, entrenados, armados y financiados” por Moscú.

Por su parte, el presidente Putin lo define como un “asunto interno del estado ucraniano”, no considera a Moscú una parte en el conflicto, culpa al gobierno en Kiev y a Occidente de fomentar la inestabilidad y asegura que uno de sus objetivos primordiales es proteger a los rusos nativos y hablantes de ruso de Ucrania.

El Kremlin también ha negado de manera reiterada las acusaciones de Ucrania y de Occidente, que aseguran que está entregándoles armas y equipos militares sofisticados a los rebeldes.

Las medidas que han tomado

Washington ha ratificado su apoyo político al gobierno ucraniano (el presidente Petro Poroshenko visitará la Casa Blanca en dos semanas), así como su asistencia económica y en temas de seguridad, con el envío de asistencia militar no letal (radios, equipos de comunicación, vehículos).

También anunció que enviará a unos 200 soldados a Ucrania para realizar ejercicios militares este mes en señal de solidaridad.

Esto ha venido acompañado de medidas para aislar a Rusia a nivel político (en foros como el G8) y económico, con una serie de sanciones contra aliados del presidente Putin y entidades rusas, entre las que se encuentran bancos y compañías energéticas y de defensa. Las sanciones de la Unión Europea, en especial a sectores claves de la economía, van más allá de las medidas de Washington.

Un tercer componente de la respuesta de Obama un mayor apoyo a la OTAN, en especial para asegurarles a los nerviosos vecinos de Ucrania (como los países del Báltico) que la alianza responderá si el conflicto se repite en otros territorios. Ucrania no es miembro de la alianza.

El presidente Putin considera que esas sanciones han sido “totalmente infundadas e ilegales” y, como respuesta, anunció el mes pasado una prohibición casi total de las importaciones de alimentos procedentes de la Unión Europea, Estados Unidos y otros países occidentales.

A nivel político, Rusia ha respondido al aislamiento con medidas para acercarse a otras regiones del mundo, en particular China, pero también América Latina, a donde este año viajaron tanto Putin como su ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

Además, como reacción a la creciente presencia de la OTAN en el este de Europa -que para Moscú representa una amenaza-, el gobierno anunció que cambiará su propia estrategia militar.

Qué solución proponen

Washington asegura que prefiere resolver la crisis de manera diplomática y critica a Rusia por “ignorar” las oportunidades de hacerlo. El presidente Obama también ha descartado cualquier solución militar, aunque congresistas de ambos partidos en Washington le han sugerido en los últimos días entregar armas al gobierno ucraniano.

La Casa Blanca asegura que como parte de cualquier solución al conflicto, Rusia debe dejar de apoyar a los separatistas y debe terminar lo que define como su “ocupación” en Crimea, en referencia a la península del Mar Negro que fue anexada por Moscú.

El presidente Putin propone una solución basada en siete puntos, que presentó esta semana para “detener el baño de sangre y estabilizar la situación” en el este del país.

Ese plan incluye el cese de las actividades militares, el intercambio de detenidos y la apertura de corredores humanitarios. Putin explicó que sus opiniones se asemejan a las de Poroshenko, quien dijo que los dos habían acordado un “proceso de cese al fuego”.

Para Moscú, sin embargo, no está en juego Crimea, una región que considera una parte “inseparable” de Rusia. El presidente ya indicó que devolverla “equivaldría a rendirse” y es una decisión “irrevocable”.

Quién los apoya

Estados Unidos considera que su principal aliado en esta crisis es la Unión Europea, si bien en los primeros meses de 2014 se evidenciaron algunas tensiones entre ambas partes por el nivel preferido de respuesta. Esto quedó patente en una conversación telefónica entre funcionarios estadounidenses en la que uno de ellos manda “al diablo” a la Unión Europea.

Además, el presidente Obama ha reforzado sus vínculos con la OTAN, que espera establecer una fuerza de respuesta rápida en el este de Europa, y ha fortalecido su alianza con el gobierno en Kiev.

Por su parte, el principal apoyo que ha recibido el presidente Putin es de su propia gente. Desde comienzos de año sus niveles de popularidad se han disparado y la gran mayoría asegura que tiene confianza en la forma como Putin está manejando la crisis.

A nivel internacional, el mandatario es un firme aliado de algunas exrepúblicas soviéticas, en particular Bielorrusia y Kazajistán, con quienes acordó una unión económica euroasiática.

Putin también ha recibido el respaldo de varios países latinoamericanos (Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia) en foros internacionales como Naciones Unidas. Estos países, además de Siria, Zimbabue, Armenia, Bielorrusia, Corea del Norte y Sudán, apoyaron a Moscú cuando la ONU aprobó una resolución para rechazar el referendo en Crimea.

Rusia interpretó esto como una prueba de que no está aislada a nivel mundial.

Cuánto poder tienen

El principal poder que tiene Washington es su capital político: sus alianzas con bloques fundamentales como la Unión Europea, que le permiten no sólo intentar aislar a Rusia diplomáticamente, sino imponer sanciones que, asegura, están debilitando la economía de ese país.

Obama también tiene importantes recursos militares, pero no considera una respuesta militar unilateral. Sus esperanzas en ese ámbito están puestas en fortalecer la OTAN.

Rusia, por su parte, tiene un gran poder en términos energéticos, pues controla el suministro de petróleo y gas que atraviesa Europa central y del que dependen en buena medida no sólo Ucrania sino también potencias como Alemania. Por eso, la Unión Europea debe pensar dos veces cada vez que contempla aumentar sus sanciones a Moscú.

Eso sin contar sus capacidades militares. Aunque su presupuesto en ese rubro es mucho menor que el de Washington, Putin ha transformado el ejército del país -en especial desde la guerra con Georgia en 2008- para darle una mayor flexibilidad y disponibilidad.

Ese poder -mucho mayor que el de Kiev- le permite tener una influencia en las zonas fronterizas con Ucrania, a donde el presidente no ha dudado en enviar soldados.

 

BBC

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Ucrania

Ucrania anuncia un alto el fuego permanente en el Este del país

La Presidencia de Ucrania anunció hoy que se ha llegado a un acuerdo de alto el fuego permanente en el este del país tras la conversación telefónica que mantuvieron esta mañana el presidente ucraniano, Petró Poroshenko, y su homólogo ruso, Vladímir Putin.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, había avanzado que los líderes de ambas naciones habían tenido un primer contacto telefónico en el que “intercambiaron opiniones sobre lo que hay que hacer en primer lugar para poner fin cuanto antes al derramamiento de sangre en el sureste” de Ucrania.

La Presidencia de Ucrania anunció más tarde que se ha llegado a un acuerdo de alto el fuego permanente.

No obstante, Peskov, ha puntualizado tras la emisión del comunicado ucranio que “Putin y Poroshenko trataron realmente los pasos para favorecer un alto el fuego entre las milicias y las fuerzas ucranianas. Pero Rusia no puede acordar el alto el fuego porque no es parte en el conflicto armado “, ha precisado Peskov a la agencia RIA Nóvosti.

El comunicado de la Presidencia ucraniana señalaba por su parte que “el resultado de la conversación ha sido un acuerdo sobre un alto el fuego permanente en el Donbass (región que abarca las rebeldes regiones de Donetsk y Lugansk)”. La nota subrayaba que “se alcanzó un entendimiento mutuo sobre los pasos a seguir que ayudarán a establecer la paz” en la zona del conflicto armado.

Es decir, las mismas palabras y las mismas intenciones, pero distintas posturas públicas a la hora de abordar un comunicado público: mientras Ucrania anuncia el alto el fuego, Rusia prefiere seguir hablando de una posibilidad de tregua.

El anuncio ucranio, ante el cual los mercados han reaccionado inmediatamente, se produce mientras tiene lugar una exitosa contraofensiva de las milicias prorrusas en el este del país, que en poco más de una semana han recuperado decenas de localidades controladas por las fuerzas de Kiev y han abierto un tercer frente en el sur de la región de Donetsk. El acuerdo llega también en vísperas de que la Unión Europea apruebe una nueva ronda de sanciones contra Rusia por su creciente intervención en la crisis de Ucrania.

El miércoles de la semana pasada los presidentes de los países en conflicto mantuvieron en la capital bielorrusa, Minsk, su primer “cara a cara” desde el estallido del conflicto en las regiones orientales ucranias de Lugansk y Donetsk, donde acordaron reanudar las reuniones de del Grupo de Contacto (Ucrania, Rusia y la Unión Europea, con representantes de la milicias prorrusa) para el arreglo del conflicto.

Rusia y Ucrania también decidieron cooperar en el suministro de ayuda humanitaria a la ciudad de Lugansk, controlada por los rebeldes pero sitiada por las fuerzas gubernamentales desde hace semanas.

“Los jefes de Estado intercambiaron opiniones sobre lo que hay que hacer en primer lugar para poner fin cuanto antes al derramamiento de sangre en el sureste” de Ucrania, declaró el portavoz de Putin, Dmitri Peskov. Más tarde, Putin admitió: “no quiero adelantarme a los acontecimientos, pero hemos alcanzado acuerdos concretos al respecto”. Según dijo después Peskov, los puntos de vista de los presidentes sobre las posibles vías para salir de esta grave situación de crisis eran, en gran medida, coincidentes.

Obama acude a Europa a reforzar lazos

Mientras tienen lugar estas conversaciones, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, ha acudido hoy a Tallín, capital de Estonia, para abordar el conflicto en Ucrania, donde ha señalado que el acuerdo es “una oportunidad”, pero sólo si Rusia lo apoya. Las tres antiguas repúblicas soviéticas del Báltico -Estonia, Letonia y Lituania, todas ellas miembros de la OTAN- habían pedido incrementar la presencia militar de la OTAN en sus respectivos territorios por el conflicto, y Ucrania también había pedido su ingreso a la Alianza Atlántica.

Tras su estancia en Estonia, el presidente estadounidense irá a la cumbre de la OTAN, en Gales (Reino Unido), con el objetivo de reforzar la alianza con Europa frente a las acciones de Rusia en Ucrania y mejorar la estructura de defensa colectiva.

“Está cargado de simbolismo político el hecho de que el presidente de Estados Unidos venga a Estonia directamente desde Washington para luego seguir viaje a la cumbre de la OTAN en Gales”, declaró en vísperas de la visita de Obama el ministro de Exteriores estonio, Urmas Paet.

Expansión

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Ucrania

Los rebeldes siguen ganando terreno en el este de Ucrania y proponen un estado federal

Los rebeldes prorrusos, apoyados por fuerzas rusas según el Gobierno de Kiev, han vuelto a capturar el aeropuerto de Lugansk en el este de Ucrania mientras en Mink han presentado una propuesta de federalización del país que, aparentemente, abre un resquicio para la paz.

A pesar de mantener posturas aparentemente irreconciliables, la apertura de este diálogo con mediación de la OSCE y participación de Rusia supone una novedad tras semanas sin diálogo directo entre las partes en conflicto, aunque los presidentes ruso y ucraniano ya se entrevistaron la semana pasada en la capital bielorrusa.

Tras cuatro horas de reunión, el viceprimer ministro de la autoproclamada República Popular de Donetsk, Andréi Purguín, al frente de la delegación de los rebeldes, ha asegurado que se volverán a reunir el próximo viernes para abordar una tregua.

“Discutiremos etapas y pasos posibles para el alto el fuego y trataremos la posibilidad de un intercambio de prisioneros (en el formato) de ‘todos por todos'”, ha dicho el líder separatista al concluir la reunión, citado por Efe.

Instantes antes de la reunión, los separatistas hicieron público el documento que luego entregaron al representante del Gobierno de Kiev, el expresidente ucraniano Leonid Kuchma, con sus exigencias a las autoridades ucranianas.

Posiciones alejadas
Los rebeldes, alentados por el éxito de la amplia contraofensiva lanzada hace una semana contra las tropas ucranianas, exigen a Ucrania “un estatus especial”, que no la independencia, para las regiones de Donetsk y Lugansk, sublevadas contra Kiev a mediados del pasado mes de abril.

También reclaman, entre otras cosas, la oficialidad de la lengua rusa en las dos regiones, la autonomía económica exterior “para profundizar la integración con Rusia y con la Unión Aduanera (integrada además por Bielorrusia y Kazajistán), y la liberación de los milicianos y políticos prorrusos detenidos durante el conflicto.

Las autoridades ucranianas, por su lado, no aceptan otra cosa que la rendición prácticamente incondicional de los separatistas, a los que ofrecen la posibilidad de abandonar Ucrania tras deponer las armas (en dirección a Rusia) o acogerse a una amnistía en caso de no haber cometido delitos graves, explica Efe.

Sobre el terreno, este lunes han seguido las derrotas para las fuerzas gubernamentales. Kiev ha admitido la pérdida del estratégico aeropuerto internacional de Lugansk, en la región homónima, que fue tomado por los rebeldes al inicio de su rebelión, pero recuperado por el Ejército ucraniano en junio.

“Los militares ucranianos se replegaron ordenadamente desde el aeropuerto de Lugansk y la localidad de Gueórguievka”, han lamentado las autoridades de Kiev.

“Teniendo en cuenta la precisión de los disparos, el cañoneo (contra el recinto) lo llevaron a cabo artilleros profesionales de las Fuerzas Armadas de la Federación de Rusia”, ha dicho el portavoz del Consejo de Defensa, Andréi Lisenko.

Tras varios meses de combates en los que las fuerzas ucranianas no dejaron de recuperar terreno a los separatistas prorrusos, los rebeldes lanzaron hace una semana una amplia contraofensiva cuyo éxito fue explicado por el Gobierno ucraniano con la entrada de tropas rusas con armamento pesado.

Tono belicista
Moscú admite que algunos soldados voluntarios rusos (“de vacaciones”) están combatiendo en el este de Ucrania, pero niega su implicación directa y alega que una decena de militares capturados la semana pasada cruzaron la frontera por error.

El ministro de Defensa ucraniano, Valeri Gueletéi, ha denunciado la presencia de “regimientos y divisiones” enteras de las Fuerzas Armadas rusas. “Debemos demostrar nuestra disposición a ofrecer resistencia al agresor. (…) Es nuestra Gran Guerra Patria y sin duda la ganaremos”, ha declarado el general, quien ha añadido que las pérdidas se contarán “no por cientos, sino por miles o decenas de miles de muertos”, según las agencias internacionales.

El presidente ucraniano ha pedido apoyo a Occidente para frenar la “agresión” de Moscú.

En su encuentro de este lunes con el senador estadounidense Robert Menéndez, el mandatario ucraniano reiteró que durante su visita a Estados Unidos a mediados de este mes, solicitará a Washington que las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk sean calificadas como organizaciones terroristas, informa Efe.