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Los 5 puntos del conflicto de Ucrania que enfrentan a Putin y a Obama

La cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), que está en marcha en Reino Unido, está exponiendo una vez más la brecha que separa al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, y a su homólogo de Rusia, Vladimir Putin.

Los dos mandatarios nunca han sido los mejores amigos, pero la crisis en Ucrania, que ya casi lleva un año, ha exacerbado las tensiones entre dos potencias que interpretan de manera radicalmente distinta lo que está ocurriendo en el este de Europa.

Hablando desde Estonia -un país que ahora está anclado en Europa, pero hace unas décadas era gobernado desde Moscú- Obama opinó que la “agresión” de Rusia está amenazando la paz en el continente y afirmó que las fronteras nacionales no pueden ser redibujadas por el “cañón de una pistola”.

Pero Rusia rebate estas críticas y, por el contrario, considera que el gobierno en Kiev y los países occidentales son los que han fomentado la crisis.

El presidente Putin presentó un escueto plan de siete puntos para ponerle fin al conflicto en Ucrania, que incluye detener las “operaciones ofensivas activas” de los soldados ucranianos y los rebeldes prorrusos. El plan será discutido el viernes en negociaciones que realizan las partes en Minsk, Bielorrusia.

Cómo definen el conflicto

El presidente Obama lo define como una agresión de Rusia a la soberanía y la integridad territorial de Ucrania, así como una violación del orden internacional establecido tras la Segunda Guerra Mundial.

Obama, sin embargo, se ha rehusado a definir las acciones recientes en el este del país como una “invasión” rusa, aunque sí asegura que los separatistas son “apoyados, entrenados, armados y financiados” por Moscú.

Por su parte, el presidente Putin lo define como un “asunto interno del estado ucraniano”, no considera a Moscú una parte en el conflicto, culpa al gobierno en Kiev y a Occidente de fomentar la inestabilidad y asegura que uno de sus objetivos primordiales es proteger a los rusos nativos y hablantes de ruso de Ucrania.

El Kremlin también ha negado de manera reiterada las acusaciones de Ucrania y de Occidente, que aseguran que está entregándoles armas y equipos militares sofisticados a los rebeldes.

Las medidas que han tomado

Washington ha ratificado su apoyo político al gobierno ucraniano (el presidente Petro Poroshenko visitará la Casa Blanca en dos semanas), así como su asistencia económica y en temas de seguridad, con el envío de asistencia militar no letal (radios, equipos de comunicación, vehículos).

También anunció que enviará a unos 200 soldados a Ucrania para realizar ejercicios militares este mes en señal de solidaridad.

Esto ha venido acompañado de medidas para aislar a Rusia a nivel político (en foros como el G8) y económico, con una serie de sanciones contra aliados del presidente Putin y entidades rusas, entre las que se encuentran bancos y compañías energéticas y de defensa. Las sanciones de la Unión Europea, en especial a sectores claves de la economía, van más allá de las medidas de Washington.

Un tercer componente de la respuesta de Obama un mayor apoyo a la OTAN, en especial para asegurarles a los nerviosos vecinos de Ucrania (como los países del Báltico) que la alianza responderá si el conflicto se repite en otros territorios. Ucrania no es miembro de la alianza.

El presidente Putin considera que esas sanciones han sido “totalmente infundadas e ilegales” y, como respuesta, anunció el mes pasado una prohibición casi total de las importaciones de alimentos procedentes de la Unión Europea, Estados Unidos y otros países occidentales.

A nivel político, Rusia ha respondido al aislamiento con medidas para acercarse a otras regiones del mundo, en particular China, pero también América Latina, a donde este año viajaron tanto Putin como su ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov.

Además, como reacción a la creciente presencia de la OTAN en el este de Europa -que para Moscú representa una amenaza-, el gobierno anunció que cambiará su propia estrategia militar.

Qué solución proponen

Washington asegura que prefiere resolver la crisis de manera diplomática y critica a Rusia por “ignorar” las oportunidades de hacerlo. El presidente Obama también ha descartado cualquier solución militar, aunque congresistas de ambos partidos en Washington le han sugerido en los últimos días entregar armas al gobierno ucraniano.

La Casa Blanca asegura que como parte de cualquier solución al conflicto, Rusia debe dejar de apoyar a los separatistas y debe terminar lo que define como su “ocupación” en Crimea, en referencia a la península del Mar Negro que fue anexada por Moscú.

El presidente Putin propone una solución basada en siete puntos, que presentó esta semana para “detener el baño de sangre y estabilizar la situación” en el este del país.

Ese plan incluye el cese de las actividades militares, el intercambio de detenidos y la apertura de corredores humanitarios. Putin explicó que sus opiniones se asemejan a las de Poroshenko, quien dijo que los dos habían acordado un “proceso de cese al fuego”.

Para Moscú, sin embargo, no está en juego Crimea, una región que considera una parte “inseparable” de Rusia. El presidente ya indicó que devolverla “equivaldría a rendirse” y es una decisión “irrevocable”.

Quién los apoya

Estados Unidos considera que su principal aliado en esta crisis es la Unión Europea, si bien en los primeros meses de 2014 se evidenciaron algunas tensiones entre ambas partes por el nivel preferido de respuesta. Esto quedó patente en una conversación telefónica entre funcionarios estadounidenses en la que uno de ellos manda “al diablo” a la Unión Europea.

Además, el presidente Obama ha reforzado sus vínculos con la OTAN, que espera establecer una fuerza de respuesta rápida en el este de Europa, y ha fortalecido su alianza con el gobierno en Kiev.

Por su parte, el principal apoyo que ha recibido el presidente Putin es de su propia gente. Desde comienzos de año sus niveles de popularidad se han disparado y la gran mayoría asegura que tiene confianza en la forma como Putin está manejando la crisis.

A nivel internacional, el mandatario es un firme aliado de algunas exrepúblicas soviéticas, en particular Bielorrusia y Kazajistán, con quienes acordó una unión económica euroasiática.

Putin también ha recibido el respaldo de varios países latinoamericanos (Cuba, Venezuela, Nicaragua y Bolivia) en foros internacionales como Naciones Unidas. Estos países, además de Siria, Zimbabue, Armenia, Bielorrusia, Corea del Norte y Sudán, apoyaron a Moscú cuando la ONU aprobó una resolución para rechazar el referendo en Crimea.

Rusia interpretó esto como una prueba de que no está aislada a nivel mundial.

Cuánto poder tienen

El principal poder que tiene Washington es su capital político: sus alianzas con bloques fundamentales como la Unión Europea, que le permiten no sólo intentar aislar a Rusia diplomáticamente, sino imponer sanciones que, asegura, están debilitando la economía de ese país.

Obama también tiene importantes recursos militares, pero no considera una respuesta militar unilateral. Sus esperanzas en ese ámbito están puestas en fortalecer la OTAN.

Rusia, por su parte, tiene un gran poder en términos energéticos, pues controla el suministro de petróleo y gas que atraviesa Europa central y del que dependen en buena medida no sólo Ucrania sino también potencias como Alemania. Por eso, la Unión Europea debe pensar dos veces cada vez que contempla aumentar sus sanciones a Moscú.

Eso sin contar sus capacidades militares. Aunque su presupuesto en ese rubro es mucho menor que el de Washington, Putin ha transformado el ejército del país -en especial desde la guerra con Georgia en 2008- para darle una mayor flexibilidad y disponibilidad.

Ese poder -mucho mayor que el de Kiev- le permite tener una influencia en las zonas fronterizas con Ucrania, a donde el presidente no ha dudado en enviar soldados.

 

BBC

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