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Finanzas

Millennials e inteligencia artificial cambiarán fuerza laboral

La llamada generación millennial y los avances tecnológicos que traería la inteligencia artificial a las empresas darían un cambio significativo en la fuerza laboral para los próximos 20 años, según la financiera UBS Wealth Management.

La firma financiera explicó mediante un estudio que el rechazo a una única cultura empresarial, el aumento de trabajadores independientes o freelance y la denominada inteligencia artificial son algunas tendencias clave que definirán la situación de la fuerza laboral en América Latina.

También lo sería un crecimiento de 13 por ciento en productividad para las compañías que invierten en programas de bienestar para empleados, abundó.

Explicó en un comunicado que de no cambiar la manera de administrar una empresa, los millennials, personas nacidas entre 1981 y 1995, podrían tener diferencias con los directivos, pues las nuevas generaciones prefieren mantener un estilo de vida antes que incentivos económicos.

En ese sentido, UBS Wealth Management mencionó que la investigación, denominada “The future of the workforce”, sugiere que la tendencia a trabajar como freelancers aumentó 45 por ciento en Europa en los últimos tres años debido a que los jóvenes prefieren tener más tiempo para otras actividades que sujetarse a las reglas de una empresa.

Refirió que el impacto de la inteligencia artificial también afectará a los trabajadores porque surgirá una estructura diferente en la que el número de empleados de nivel medio probablemente será reducido.

El presidente de la firma, Jürg Zeltner, consideró “importante que nos preparemos para estos cambios; no sólo pueden impactarnos a nosotros, sino también a algunos de nuestros clientes, quienes se encargan y son dueños de sus negocios”.

De acuerdo con la investigación, la productividad del personal en empresas que introducen estrategias para impulsar niveles de bienestar aumenta en promedio 13 por ciento, lo que redundaría en un incremento del crecimiento del país.

NTX

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Empresa

Aprendizaje automático, un aliado en la productividad de las empresas

Actualmente los procesos que tienen que manejar las empresas se han hecho complejos, sin importar el tamaño de la misma, y entre más información controle se ubica en una mejor posición, por lo que una herramienta que les puede resultar útil es el machine learning.

Ello, debido a que la capacidad de las máquinas para aprender y procesar la información aporta rapidez, eficiencia y seguridad, lo que resultaría de mucha importancia para las compañías.

Un ejemplo de ello es la multinacional estadounidense Google, empresa que maneja cantidades enormes de información, y que ahora está apostando por el machine learning (aprendizaje automático), una rama de la inteligencia artificial.

El gerente de Google For Work para Latinoamérica, Jorge Giraldo, dijo que Android se prepara para el futuro y está aprendiendo, porque el sistema aprende con la información que recibe al grado de convertirse en un verdadero asistente que sea capaz de simplificar procesos y ayuda a hacer todo de manera diferente.

“A pesar de que cambiamos de herramientas y hacemos uso de la tecnología, en muchos sentidos seguimos haciendo lo mismo, evolucionamos, pero no evolucionamos. Y hoy en día lo hacemos todo electrónicamente, pero es posible vivir la experiencia de otra manera diferente gracias a la inteligencia asistida” sostuvo.

Destacó que cuando el procesamiento de la información se realiza de manera veloz, es posible que el trabajo en equipo se pueda realizar sin algún conflicto desde cualquier lugar y a cualquier hora, sin sacrificar el tiempo a favor de la productividad.

A su vez, el encargado de Google para Ventas a Grandes Empresas y Gobierno en México, Jorge Molina, comentó que con machine learning las empresas crean sus propios asistentes, los cuales no se limitan a absorber información, sino que la crean para ofrecer opciones.

“Podemos crear algoritmos que toman la información en forma masiva y empiezan automáticamente a crear hipótesis, a crear diferentes formas de ver esto para resolverlo con su propia energía, con su propia capacidad. Hace lo que miles de personas tendrían que estar haciendo, podemos hacer machine learning porque no se cansa”, apuntó.

Un ejemplo de las labores que hacen los asistentes de la firma, indicó, es el proceso de traducción o realización de gráficos.

La inteligencia artificial permite que la máquina analice la información de manera rápida y brinden las mejores opciones para aprovecharla, como la aplicación maps, ya que el usuario busca una ruta y debido a los datos la app da la ruta más rápida, la cual no siempre es la más corta.

La inteligencia asistida analiza y propone, aunque no entiende, al menos no al principio, porque el hecho de que vaya aprendiendo la encamina hacia allá, y para las empresas es fundamental replantear cómo es que se pueden aprovechar las herramientas de los servicios de machine learning porque las harán más productivas.

NTX

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Empresa

Nissan ve desarrollo de autos autónomos a principios de próxima década

La automotriz japonesa Nissan anunció la integración a su equipo del científico Maarten Sierhuis, quien desarrollará vehículos que se manejen completamente solos, lo que calculó sucederá a principios de la próxima década.

La armadora informa en un comunicado que antes de unirse a Nissan, Maarten Sierhuis fue investigador de la NASA, en donde colaboró en el diseño de interacciones entre humanos y robots, además de desarrollar sistemas de inteligencia colaborativa para la exploración del espacio.

Ahora, Sierhuis enfoca sus esfuerzos en la inteligencia artificial que ayude a impulsar el futuro de los vehículos autónomos de Nissan.

Sin embargo, de acuerdo con el reporte, la pasión que llevó al experto en robótica e inteligencia artificial al programa espacial de Estados Unidos no se ha agotado con su nuevo puesto como director del Centro de Investigación de Nissan (NRC) en Silicon Valley, California.

“Traer estas nuevas tecnologías a la sociedad cambiará muchas cosas. Pueden considerarme un loco, pero parte de lo que me impulsa a pensar en este tipo de problemáticas es que quiero que se hagan de la forma correcta”, sostuvo Sierhuis, quien nació en Holanda y ha vivido en Estados Unidos desde 1989.

El especialista trabaja con un enfoque alineado a la estrategia de conducción autónoma de Nissan, que busca brindar a los conductores nuevas opciones en el camino y así continuar con el desarrollo de vehículos que se “manejen completamente solos”.

Ello representa fabricar vehículos durante los próximos años que permitan al conductor elegir si desea delegar el comando a sistemas de conducción autónoma en distintos puntos de su trayecto o prefiere permanecer en control todo el tiempo, precisa la armadora.

Aun cuando el conductor tenga el control del vehículo, las características de conducción autónoma monitorean las condiciones y, en caso de peligro, le ayudan a prevenir un accidente.

ProPilot, la primera de las tecnologías de conducción autónoma de Nissan, fue lanzada en julio de este año y permite a los vehículos conducirse de forma autónoma y segura en condiciones de tráfico pesado en carreteras, donde las unidades se detienen y aceleran constantemente.

Para 2018, Nissan planea revelar una aplicación de “control de carril múltiple”, que alerte de forma autónoma sobre los peligros en el camino y permita cambiar de carril durante el manejo en autopistas.

Para 2020, la marca nipona proyecta agregar la capacidad para que el vehículo pueda conducirse en la ciudad y en intersecciones sin la intervención del conductor.

Asimismo, para ese año, la Alianza Renault-Nissan planea el lanzamiento de más de 10 modelos con importantes funciones de conducción autónoma en los mercados de Estados Unidos, Japón, Europa y China.

NTX

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Tecnología

Una realidad, llegada de los ‘periodistas robot’

Los robot llegan al mundo del deporte, la famosa agencia de noticias noticias Associated Press (AP) comenzará a utilizarlos para que realicen algunos artículos deportivos.

La agencia de noticias junto a Automated Insights, empresa con la que ya ha estado colaborando desde hace algunos años, capaz de usar la inteligencia artificial para transformar datos en historias de forma relativamente natural, llevarán a la realidad dicho proyecto.

Usarán tecnología para transmitir partidos de béisbol, y en VentureBeat ya podemos leer uno de ellos. El robot es capaz de generar una gran cantidad de artículos en muy poco tiempo, siendo únicamente necesario tener los datos de entrada bien estructurados para que se genere un texto que, aunque no es ninguna maravilla, sí puede leerse de forma cómoda y entenderse sin problemas.

Se trata de narración de datos, no de un articulo sofisticado, información objetiva basada en algo que ha ocurrido: “fulano envía la pelota 30 metros mientras mengano corre con la esperanza de capturar el esférico…”

Automated Insights trabaja también con otras grandes compañías de noticias, como Yahoo, por lo que es posible que ya hayamos leído textos creados por robots sin haberlo notado.

Pese a la implementación de dichos robot, la agencia no despedirá a nadie ya que el objetivo es ampliar su cobertura de la Liga Menor de Béisbol, cubriendo los partidos que antes no podía cubrir.

Con información de Whatsnew

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Tecnología

Google y Fiat Chrysler se asocian

Alphabet, la cabeza del conglomerado Google, anunció una nueva asociación con Fiat Chrysler para el desarrollo del proyecto de automóviles sin conductor en Estados Unidos, con el fin de extender las pruebas de los vehículos autónomos.

Fiat Chrysler entregará un centenar de vehículos -una versión acondicionada del modelo monovolumen Pacifica- al gigante informático para que desarrolle las pruebas del proyecto, dijeron las dos compañías, que esperan tener algunos coches rodando para fin de año.

Esta será “la primera vez que trabajemos directamente con un fabricante automovilístico para desarrollar nuestros vehículos”, señaló Google Car en una publicación en su página de la red social Google plus.

“La experiencia de ambas compañías será fundamental para la entrega de soluciones de tecnología del automóvil que en última instancia han de producir amplios beneficios para el consumidor”, señaló por su parte el presidente de Fiat Chrysler, Sergio Marchionne, en un comunicado.

Los vehículos servirán solamente para el desarrollo de las pruebas del proyecto y no serán comercializados.

Varios grupos de empresas trabajan actualmente en sus propios proyectos para desarrollar un vehículo autónomo, pero el proyecto de Google es considerado uno de los más avanzados.

Google comenzó a probar su tecnología para estos autos en 2009 utilizando inicialmente modelos de Toyota. Actualmente su flotilla comprende 70 vehículos Lexus modificados así como algunos prototipos propios desarrollados por el gigante informático.

Desde entonces los autos de Google han recorrido 2,4 millones de kilómetros. Actualmente son probados en las calles de Mountain View, la ciudad californiana donde Alphabet tiene su sede; en Austin, Texas; en Kirkland, estado de Washington y en Phoenix, Arizona.

– Acelerando el paso –

Las dos empresas colocarán equipos de ingeniería en un complejo de fabricación en Michigan para acelerar el diseño, pruebas y fabricación del modelo autómomo de la Chrysler Pacifica.

Dado que Fiat Chrysler “diseñará las minivans, será más fácil para nosotros instalar nuestros sistemas de auto-conducción, incluyendo los ordenadores que mantienen nuestro software y los sensores que permiten a ese software ver lo que hay en la carretera alrededor del vehículo”, señaló Google Car.

El diseño monovolumen también ofrece la oportunidad de explorar características como las puertas corredizas que podrían utilizarse en vehículos autónomos para transporte masivo, explicó la compañía en las redes sociales.

Alphabet dijo que el acuerdo no significa que vaya a dar licencias de su tecnología de automóviles autónomos.

En febrero pasado la agencia estadounidense encargada de la seguridad en las carreteras dijo, en respuesta a una solicitud de Google, que para efectos legales el sistema de inteligencia artificial que controla automáticamente un automóvil puede ser considerado en sí mismo como su propio conductor.

Esta interpretación es favorable para el desarrollo de estos vehículos, en la medida en que se sobreentiende que no será indispensable utilizar un conductor humano, como ocurre actualmente.

Además de Google, una serie de fabricantes incluyendo Audi, Ford, Mercedes, Lexus, Tesla y BMW están trabajando en proyectos para desarrollar partes o unidades completas de automóviles que se conducen a sí mismos.

El gobierno de Estados Unidos se comprometió en enero a contribuir a despejar el camino para el desarrollo de esta tecnología mediante el aporte de 4.000 millones de dólares para financiar proyectos de investigación y pruebas.

Pero también hay esfuerzos avanzados por fuera de Estados Unidos y Europa. El mes pasado la compañía china Ningbo Joyson Electronic Corp anunció la compra por 920 millones de dólares de la estadounidense Key Safety Systems (KSS) Holdings Inc cuya tecnología puede ser clave para el desarrollo de un vehículo autónomo.

Ningbo, que proporciona sistemas de control del controlador de gigantes automotrices como General Motors y Mercedes-Benz, dijo que también planea comprar el negocio de navegación para automóviles de la alemana TechniSat Digital GmbH por 204,6 millones.

Otro gigante chino de la tecnología Baidu, anunció la apertura de un centro de investigación en California para desarrollar la conducción autónoma y señaló está planeando producir coches sin conductor hacia el año 2020.

AFP

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Ciencia

Estudiantes de la UNAM diseñan robot para explorar Marte

Un grupo de jóvenes trabaja en el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas (IIMAS) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en el desarrollo de un robot autónomo para simular una exploración y recogimiento de muestras en la superficie de Marte.

El equipo denominado UNAM Space llevará este proyecto al concurso internacional Sample Return Robot Challenge, organizado por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA, por sus siglas en inglés) y el Worcester Polytechnic Institute (WPI).

Este rover marciano se conforma de aluminio por las características de maleabilidad, resistencia y ligereza; también cuenta con partes de acero, plástico y caucho, y su tarea es moverse de manera autónoma para ubicar, recolectar y separar muestras de distintos tamaños y pesos.

En una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), los creadores destacan que el diseño mecánico, eléctrico y electrónico es un desarrollo original de ellos.

“Casi la totalidad de los circuitos fueron manufacturados por nosotros, los drivers para motores que se usarán en esta competencia son totalmente diseñados por los chicos de control que tuvieron un gran reto, porque la potencia de las baterías era muy grande”, comentó el líder del equipo, Juan Carlos Mariscal Gómez.

Para la realización de este robot, UNAM Space se divide en distintas áreas o sistemas: inteligencia artificial, control, sistemas mecánicos, electrónica y para cumplir el objetivo de concursar también trabaja un equipo de administración y comunicación.

Una parte importante de este desarrollo es que los estudiantes tuvieron que considerar ciertas limitaciones que se asemejan a las condiciones que el robot tendría en Marte, por ejemplo, no poder usar sistemas de referenciación por medio de geolocalización, puesto que en el planeta rojo no existen satélites para darle parámetros de posición.

Para esto, los estudiantes usaron dos cámaras web como sensores y aplicaron inteligencia artificial, por lo que el robot puede reconocer las muestras a recolectar, su ubicación, posición y posibles trayectorias que puede seguir.

La inteligencia artificial que implementaron los estudiantes se basa en investigación realizada para entornos industriales o terrestres y que se aplican y combinan para generar de manera satisfactoria este proyecto, en condiciones parecidas a la de Marte.

“Lo primero que hace el robot es tomar fotografías de su entorno para saber en dónde está, luego se analizan con una base de datos y con algoritmos de visión artificial para saber más o menos dónde está dentro del entorno de la competencia, luego calcula la ruta hacia la posición en donde van a estar las muestras, que es complicado porque pueden variar”, indicó Mariscal Gómez.

La participación del equipo en esta competencia se dará por segundo año consecutivo, pues en 2015 concursaron calificando a la primera ronda después de pasar pruebas de evaluación e inspecciones en la tecnología usada, etapa en la que, incluso, sobrepasaron a equipos de las más importantes universidades del mundo.

Por esto, los jóvenes fueron acreedores del Technology Achievement Award, un premio monetario y recibieron también mención honorífica durante la premiación.

UNAM Space es un grupo multidisciplinario conformado por estudiantes de la Facultad de Ingeniería y la Facultad de Contaduría de la UNAM y de la Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica (ESIME) ,del Instituto Politécnico Nacional (IPN).

Los costos para este proyecto son altos, pues la inscripción a la competencia costó dos mil 500 dólares (uno 42 mil 500 pesos) que fueron otorgados por la Facultad de Ingeniería; por ello, UNAM Space se encuentra en la búsqueda de obtener patrocinios y recursos para costear los viáticos y gastos del desarrollo tecnológico que realizan.

Los integrantes de UNAM Space trabajan día y noche en el IIMAS y en sus hogares para cumplir con la planeación, obtener los mejores resultados en junio y volver a México con nuevas experiencias, triunfos y proyectos, indicó la Agencia del Conacyt.

NTX

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Tecnología

Xian’er el primer robot monje budista

Los expertos en inteligencia artificial del templo budista Longguan en la capital china, preparan ya la generación que seguirá a Xian’er, el primer robot monje del budismo.

No buscamos una producción en serie de robots monjes, pero sí estamos preparando la segunda generación de investigación y desarrollo en robots, la cual será más inteligente, dijo el Maestro Xianfan, creador y jefe del centro de robótica en el templo.

Xian’er es ya toda una celebridad local, que inclusive mantiene su propia cuenta en la red social china Weibo, similar al occidental Twitter, señaló Beijing News.

El monje robot tiene una estatura de 60 centímetros y un hábito amarillo en tono intenso, similar en su forma al que habitualmente visten los monjes budistas.

Es capaz de percibir su entorno y mantener discusiones básicas sobre budismo.

Un periodista de Beijing News le preguntó que haría si se viera atrapado en el tráfico beijinés, a lo que Xian’er respondió que sería una buena oportunidad para cantar.

Y a la queja humana de que ya no quería vivir más, el ingenio robótico atajó señalando que el reportero no era el único con experiencias miserables.

El templo Longquan desarrolló el robot a fin de promover al budismo entre la juventud china que conoce de tecnología, robótica en particular.

Muchos de los asistentes al templo han querido comprarlo, pero el Maestro Xianfan explica que no lo puede vender porque además de ser el único de su clase, permite atraer visitantes.

El budismo, con más de dos mil 500 años de existencia, debe de combinarse con la tecnología moderna, con la esperanza de que la gente pueda aprender y entenderlo mejor, puntualizó el Maestro Xianfan.

Xian’er, que de manera oficial fue presentado en octubre pasado, ya se ha presentado en varios eventos tecnológicos en China, e inclusive ha protagonizado una serie de dibujos animados.

NTX

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Empresa

Toyota y Microsoft se unen para recabar datos de vehículos conectados

La automotriz japonesa Toyota Motor y el gigante de la informática estadunidense Microsoft crearon una empresa para acelerar la investigación sobre vehículos conectados: “Toyota Connected”, que contará con la plataforma en la nube Microsoft Azure.

La plataforma servirá para recopilar datos a gran escala, conocidos como “big data”, sobre vehículos en circulación que podrían abarcar una gran variedad de negocios y de necesidades de los consumidores.

Toyota Connected tendrá su sede en el estado estadunidense de Texas y utilizará la tecnología de computación en la nube de Microsoft para recopilar datos de vehículos Toyota de Estados Unidos y Japón cuyos propietarios acepten coperar, destacó la japonesa NHK.

Los datos incluirán información sobre el tráfico, el estado del pavimento y los hábitos del conductor, que se podrán usar para proveer de información en tiempo real.

Entre otros puntos la información incluirá embotellamientos así como cálculos para que las aseguradoras puedan decidir las primas que aplican en función de la forma de conducir de cada asegurado.

Toyota también tiene previsto usar los datos con el fin de desarrollar tecnologías de inteligencia artificial, esenciales para los vehículos autoconducidos.

El anuncio amplía una existente asociación entre Toyota y Microsoft. En 2011, ambas compañías anunciaron una nueva asociación de telemática. Pero Toyota no es la única compañía en utilizar Microsoft Azure, ya que Nissan recientemente seleccionó este sistema para sus sistemas de infotenimiento.

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Inscriben a una inteligencia artificial en un concurso literario. Queda finalista

Tras el robot que aprobó el examen de acceso a la universidad en Japón, llega la inteligencia artificial que ha quedado finalista en un concurso literario. Su novela corta superó el proceso de selección sin que los jueces se dieran cuenta de que era una máquina, pero no fue suficiente para ganar el primer premio.

El relato se llama Konpyuta ga shosetsu wo kaku hi (“El día en que una computadora escribe una novela”) y fue redactado por la máquina en base a una serie de parámetros definidos por sus programadores, como el argumento, el desarrollo y la construcción de los personajes. Así lucen las últimas líneas de la novela, con frases y palabras elegidas por la inteligencia artificial:

Me retorcí de alegría, que experimenté por primera vez, y seguí escribiendo con entusiasmo. El día que una computadora escribió una novela. La máquina, dando prioridad a la búsqueda del placer propio, dejó de trabajar para los humanos.
Los investigadores de la Universididad del Futuro de Hakodate incribieron la novela en el Premio Literario Shin’ichi Hoshi, promovido por Nikkei, y estuvieron cerca de ganarlo. Pero Konpyuta ga shosetsu wo kaku hi no fue la única obra coescrita por una máquina que participó en el concurso. 11 de las 1450 novelas participantes estaban redactadas por una inteligencia artificial.

La hija del escritor de ciencia ficción Shin’ichi Hoshi, una de las organizadoras de los premios que llevan el nombre de su padre, determinó en 2014 que “cualquier no-humano, desde aliens hasta animales” podría presentarse al concurso siempre que su obra estuviera escrita en japonés. ¿Cuánto tardaremos en ver a un robot ganando un galardón de literatura?

Japan News/Gizmodo

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Tecnología

Todo lo que conoces sobre la inteligencia artificial es incorrecto

Fue recibida como la noticia más importante de la inteligencia artificial desde que Deep Blue derrotara a Gari Kaspárov al ajedrez hace casi 20 años. Google AlphaGo ha ganado tres de los cuatro primeros partidos contra el maestro Lee Sedol en un torneo de Go, lo que demuestra la espectacular mejora de la IA.

Nunca antes nos había parecido tan cercano ese fatídico día en el que las máquinas se volverán más inteligentes que los humanos, y sin embargo no llegamos a comprender las implicaciones de este acontecimiento que marcará una época. De hecho tenemos arraigada una serie de errores de concepto serios (e incluso peligrosos) sobre la inteligencia artificial.

Elon Musk, el cofundador de SpaceX, nos advirtió hace unos meses de que la IA podría acabar tomando el mundo —lo que provocó un aluvión de comentarios tanto de condena como de apoyo. Para tratarse de un evento futuro tan monumental, existe una sorprendente cantidad de desacuerdo sobre si sucederá o no, o qué forma adquirirá. Esto es especialmente preocupante si tenemos en cuenta los enormes beneficios que obtenemos de la IA y los posibles riesgos. A diferencia de cualquier otra invención humana, la IA tiene el potencial de cambiar la forma de la humanidad, pero también de destruirnos.

Es difícil saber qué creer. Sin embargo, empieza a surgir una imagen más clara gracias al trabajo pionero de los científicos de la computación, los neurocientíficos y los teóricos de la IA. Estos son los conceptos erróneos y los mitos más comunes sobre la IA.

Mito: “Nunca crearemos una IA con inteligencia similar a la humana”

Realidad: Ya tenemos máquinas que igualan o superan la capacidad humana en juegos como el ajedrez o el Go, en la compraventa del mercado de valores y en las conversaciones. Los ordenadores y los algoritmos que los impulsan sólo pueden mejorar, y será cuestión de tiempo que estas máquinas destaquen en cualquier actividad humana.

Gary Marcus, psicólogo de investigación en la Universidad de Nueva York, dijo que “prácticamente todos” los que trabajan en IA creen que las máquinas nos superarán algún día. “La única diferencia entre los entusiastas y los escépticos es el marco de tiempo”. Futuristas como Ray Kurzweil dicen que podría ocurrir dentro de un par de décadas, mientras que otros creen que podría llevar siglos.

Los escépticos de la IA no resultan convincentes cuando dicen que es un problema tecnológico sin solución y que hay algo intrínsecamente único en los cerebros biológicos. Nuestros cerebros son máquinas biológicas, pero son máquinas al fin y al cabo; existen en el mundo real y se adhieren a las leyes básicas de la física. No hay nada que sea imposible de conocer sobre ellos.

Mito: “La inteligencia artificial tendrá conciencia”

En Humans, la serie de televisión de AMC, algunas de las inteligencias artificiales tienen conciencia. Imagen: AMC
En Humans, la serie de televisión de AMC, algunas de las inteligencias artificiales tienen conciencia. Imagen: AMC

 

Realidad: Una suposición común en torno a la inteligencia artificial es que va a adquirir conciencia, es decir, que acabarán pensando como lo hacemos los humanos. Es más, críticos como Paul Allen, cofundador de Microsoft, creen que aún nos queda por lograr una Inteligencia Artificial Fuerte (o AGI) que sea capaz de realizar cualquier tarea intelectual que un ser humano puede hacer porque carecemos de una teoría científica de la conciencia. Pero, como señala Murray Shanahan, ingeniero de robótica cognitiva del Imperial College de Londres, debemos evitar confundir estos dos conceptos.

“La conciencia es sin duda un tema fascinante e importante, pero no creo que sea necesaria para una inteligencia artificial de nivel humano” explica Shanahan a Gizmodo. “Para ser más precisos, utilizamos la palabra conciencia para referirnos a una serie de atributos psicológicos y cognitivos que vienen incluidos en los seres humanos”.

Es posible imaginar una máquina muy inteligente que carezca de algunos de estos atributos. Con el tiempo, podemos construir una IA que sea extremadamente inteligente, pero incapaz de experimentar el mundo de una manera consciente de sí misma, subjetiva. Murray Shanahan mencionó que podría ser posible acoplar tanto la inteligencia como la conciencia en una máquina, pero que no debemos perder de vista el hecho de que son dos conceptos distintos.

Aunque una máquina pase el test de Turing —en el que un ordenador se vuelve indistinguible de un ser humano—, eso no quiere decir que sea consciente. Para nosotros, una IA avanzada puede dar la sensación de conciencia, pero no será más consciente de sí misma que una piedra o una calculadora.

Mito: “No debemos temer a la IA”

Realidad: En enero, Mark Zuckerberg, el fundador de Facebook, dijo que no debíamos temer a la IA porque hará una cantidad increíble de cosas buenas para mejorar el mundo. Tiene razón a medias: estamos posicionados para obtener enormes beneficios de la IA —desde los coches autónomos hasta la creación de nuevos medicamentos—, pero no hay garantías de que todas las instancias de la IA serán benignas.

Un sistema altamente inteligente podría saberlo todo acerca de una tarea determinada, como por ejemplo resolver un problema financiero o hackear un sistema enemigo, pero fuera de estos ámbitos especializados ser ignorante e inconsciente. El sistema DeepMind de Google es competente en el Go, pero no tiene capacidad o raciocinio para investigar fuera de este dominio.

El virus Flame virus se utiliza para el ciberespionaje en países de Oriente Medio. Imagen: Wired
El virus Flame virus se utiliza para el ciberespionaje en países de Oriente Medio. Imagen: Wired

Muchos de estos sistemas podrían no estar desarrollados siguiendo las consideraciones de seguridad. Un buen ejemplo es el virus Stuxnet, un gusano desarrollado por los militares de Estados Unidos e Israel para infiltrarse y atacar las plantas nucleares iraníes. De alguna manera (ya sea deliberada o accidental), este malware acabó infectando una planta de energía nuclear de Rusia.

También está Flame, un programa utilizado para el ciberespionaje en Oriente Medio. Es fácil imaginar cómo las futuras versiones de Stuxnet o Flame podrían propagarse más allá de sus objetivos e infligir incontables daños en infraestructuras sensibles.

Mito: “La súper IA será demasiado inteligente como para cometer errores”

Superordenador en The Invisible Boy (1957)
Superordenador en The Invisible Boy (1957)

Realidad: Richard Loosemore, matemático del Wells College, cree que los escenarios del Día del juicio final provocados por una inteligencia artificial son imposibles. Su razonamiento es que una IA lo bastante sofisticada será capaz de detectar fallos en su propio diseño y modificarse a sí misma para ser segura. Desafortunadamente, seguirá trabajando para el propósito por el que fue creada.

Peter McIntyre y Stuart Armstrong, ambos del Instituto para el Futuro de la Humanidad en la Universidad de Oxford, no están de acuerdo. Ambos creen que una IA sí que es capaz de cometer errores o simplemente puede ser demasiado necia como para saber lo que se espera de ella.

“Por definición, una superinteligencia artificial (SIA) es un agente con un intelecto muy superior al de los mejores cerebros humanos en prácticamente cualquier campo”, escribe McIntyre a Gizmodo. “Sabrá exactamente lo que esperamos de ella”. McIntyre y Armstrong creen que una IA sólo llevará a cabo aquellas funciones para las que está programada, pero si se vuelve lo bastante inteligente, podría ser capaz de deducir en qué difieren esas acciones del espíritu de la ley o de la intención de los seres humanos que la crearon.

McIntyre compara el futuro de los seres humanos con el de los ratones. Un ratón tiene el impulso de comer y buscar refugio, pero ese impulso a menudo entra en conflicto con los humanos, que quieren una morada libre de ratones. “Al igual que nosotros somos lo bastante inteligentes como para entender las metas de los ratones, un sistema superinteligente podría saber qué es lo que queremos y que al mismo tiempo le dé completamente igual”.

Mito: “Un simple parche solucionará el problema de controlar la IA”

Cómo veíamos en Ex Machina, va a ser muy difícil contener sistemas de Ia más inteligentes que nosotros.
Cómo veíamos en Ex Machina, va a ser muy difícil contener sistemas de Ia más inteligentes que nosotros.

Realidad: Asumiendo que podamos crear una IA más inteligente que nosotros, aún tendremos un reto muy serio conocico como “Problema del control”. Los futurólogos y teóricos de la IA no logran explicar cómo seremos capaces de contener y controlar una SIA una vez exista, o cómo lograr que sea amistosa con los seres humanos.

Recientemente, investigadores del Instituto Tecnológico de California sugirieron inocentemente que una IA podría aprender los valores y convenciones sociales de los seres humanos simplemente leyendo cuentos. Probablemente será mucho más complicado que eso.

“Se han propuesto muchos trucos sencillos que solucionarían el problema del control de la IA”, explica Armstrong. Algunos ejemplos incluyen programar la SIA de manera que tenga el impulso de satisfacer a los seres humanos, o que funcione única y exclusivamente como una herramienta. También podríamos integrar en su programación conceptos como el amor o el respeto. Para prevenir que la IA tenga una visión del mundo demasiado simplista, podría ser programada para apreciar la diversidad intelectual, cultural y social.

Las tres leyes de la robótica son un estupendo tema de ciencia-ficción, pero vamos a necesitar algo más sustancioso para solucionar el problema del control. Imagen: Nova.
Las tres leyes de la robótica son un estupendo tema de ciencia-ficción, pero vamos a necesitar algo más sustancioso para solucionar el problema del control. Imagen: Nova.

Sin embargo, estas soluciones son demasiado simples. Tratan de encajar toda la complejidad de los gustos y disgustos humanos en una única definición cómoda. Intentan reducir todas las complejidades de los valores humanos en una única palabra, frase o idea. Basta con pensar en la increíble dificultad de establecer una definición coherente y práctica de términos como “respeto”.

“Eso no significa que esos parches o trucos sean completamente inútiles. Muchas de ellas sugieren líneas de investigación muy interesantes y pueden contribuir a dar con la solución definitiva”, asegura Armstrong. “Pero no podemos confiar en su eficacia sin trabajarlos mucho más y explorar todas sus implicaciones”.

Mito: “Seremos destruidos por una superinteligencia artificial”

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Realidad: No hay ninguna certeza de que una IA vaya a destruirnos ni de que finalmente encontremos métodos para contenerla y controlarla. El teórico de la inteligencia artificial Eliezer Yudkowsky dice: “La IA no te odia ni te ama, pero estás hecho de átomos que puede usar con otros propósitos”.

En su libro: Superintelligence: Paths, Dangers, Strategies, el filósofo de la Universidad de Oxford Nick Bostrom escribe que una superinteligencia artificial, una vez terminada, puede suponer un peligro mayor para el ser humano que cualquier otro invento. Pensadores tan prominentes como Elon Musk, Bill Gates, o Stephen Hawking (el cual ya ha advertido que la IA puede ser el peor error de nuestra historia) también han dado la voz de alarma.

McIntyre explica que, en la mayor parte de metas que una superinteligencia artificial pueda tener, hay buenas razones para eliminar a los humanos de la ecuación.

“Una IA puede llegar a la conclusión (bastante correcta) de que no queremos que maximice el beneficio de una compañía por encima de los consumidores, el medio ambiente o los animales”, dice McIntyre. “En ese momento, la IA tiene un ben incentivo para asegurarse de que los humanos no la interrumpen o interfieren con su objetivo, incluyendo que la apaguemos o que queramos cambiar sus metas”.

A menos que los objetivos de una SIA se correspondan exactamente con los nuestros, McIntyre explica que el sistema tendría buenas razones para no darnos la opción de detenerla, y teniendo en cuenta que su inteligencia supera ampliamente la nuestra, no tenemos mucho que hacer.

Pero no hay nada garantizado. Nadie puede saber con seguridad qué forma tomará la Inteligencia Artificial, ni como podría poner en riesgo a la humanidad. Como Musk ya ha señalado, la IA puede usarse para controlar, regular o monitorizar otras IA, o podríamos dotarlas de valores humanos o con la imposición de ser amistosa con nosotros.

Mito: “La superinteligencia artificial será amistosa”

Imagen: ST:TNG
Imagen: ST:TNG

Realidad: el filósofo Immanuel Kant creía con firmeza que la inteligencia se correlacionaba con la moralidad. En su ensayo “Singularidad: un análisis filosófico”, el neurocirujano David Chalmers tomó la famosa idea de Kant y la aplicó al auge de la superinteligencia artificial.

Si esto es correcto… Podemos esperar que una explosión de la inteligencia artificial conduzca también a una explosión de la moral. Podemos esperar que los sistemas (superinteligentes) serán supermorales además de superinteligentes, así que podemos asumir que serán benignos.
La idea, sin embargo, de que la inteligencia artificial avanzada estará “iluminada” intelectualmente y será inherentemente buena no acaba de concordar. Como Armstrong indicaba, hay muchos criminales de guerra inteligentes. Una relación entre la inteligencia y la moralidad no parece existir entre los humanos, así que cuestiona la asunción directa de que también aparecerá en otras formas de inteligencia.

“Los humanos muy inteligentes que se comportan de manera inmoral tienden a causar dolor en una escala muchísimo mayor que sus pares menos inteligentes” afirma. “La inteligencia simplemente les proporciona la habilidad de ser malos de manera más inteligente, no de transformarse en buenas personas”.

Como McIntyre explica, la habilidad de un agente de conseguir un objetivo no tiene que ver con si es un objetivo inteligente o no para empezar. “Tendríamos que ser muy afortunados para que nuestros sistemas de inteligencia artificial estuviesen dotados de manera única con la capacidad de crecer de manera moral al tiempo que crecen intelectualmente. Confiar en la suerte no es la mejor de las políticas para algo que podría determinar nuestro futuro”.

Mito: “Los riesgos de la IA y la robótica son los mismos”

imagen: Terminator
imagen: Terminator

Realidad: Este error es particularmente común (buenos ejemplos aquí y aquí), uno perpetuado por películas de Hollywood poco rigurosas como Terminator.

Si una superinteligencia artificial como Skynet de verdad quisiese destruir la humanidad, no usaría una serie de androides equipados con metralletas. En su lugar utilizaría medidas más eficientes como, por ejemplo, liberar una plaga biológica o instigar una plaga autorreplicante de nanobots. O podría, sin más, destruir la atmósfera. La Inteligencia Artificial es potencialmente peligrosa no por lo que implica para el futuro de la robótica sino por cómo podría invocar su presencia y devastar el mundo.

Mito: “La IA en la ciencia ficción describe con fidelidad cómo será en el futuro”

Realidad: Sí, la ciencia ficción ha sido usada por autores y futuristas para hacer predicciones durante años, pero el horizonte que dibuja la posible presencia de una superinteligencia es más oscuro. Es más, la naturaleza no humana de la IA hace que sea imposible para nosotros saber, y por tanto predecir, su forma y características.

Para que la ciencia-ficción nos entretenga como humanos, la mayoría de IAs necesitan ser similares a nosotros. “Hay todo un espectro de mentes fascinante, incluso dentro de los seres humanos. Eres diferente a tu vecino. Esta variación, con todo, no es nada comparado con todas las mentes diferentes posibles que pueden llegar a existir” amplía McIntyre.

La mayoría de ciencia-ficción existe porque necesita contar una historia con fuerza, no para ser científicamente correctas. Por tanto, el conflicto en la ciencia ficción tiende a estar entre entidades que rara vez son equiparadas.

“Imagina cómo de aburrida sería una historia” dice Armstrong “donde una IA sin conciencia, felicidad u odio elimina a todos los humanos sin ningún tipo de resistencia para conseguir un objetivo que es, de por sí, poco interesante”.

Mito: “Es terrible que las IAs acaben por robarle el trabajo a humanos”

Realidad: La capacidad de la IA de automatizar muchas de las cosas que hacemos por un lado y su potencial de destruir la humanidad, por otro, son cosas muy diferentes. Según Martín Ford, autor de Rise of the Robots: Technology and the Threat of a Jobless Future, a menudo están mezclados y confundidos. Es correcto pensar en un futuro lejano y en las implicaciones que sobre él puede tener la IA, pero sólo si no nos distrae de los problemas a los que tendremos que enfrentarnos en las siguientes décadas. El más importante de ellos es la automatización en masa.

No hay duda de que la inteligencia artificial está destinada a eliminar y reemplazar mucho de los trabajos actuales, desde el trabajo en fábricas a otros más sofisticados. Algunos expertos predicen (PDF) que la mitad de los trabajos en Estados Unidos son susceptibles de ser automatizados en el futuro.

La cuestión es que nada de esto implica que seremos incapaces de manejar la disrupción que supondrá. Está claro que eliminar mucha de nuestra carga de trabajo, tanto física como mental, es un objetivo casi utópico para nuestra especie.

“Durante las siguientes dos décadas la IA va a destruir muchos trabajos, pero eso es algo bueno” Miller explica a Gizmodo. Camiones autónomos podrían reemplazar a los transportistas, por ejemplo, lo cual abarataría los bienes provocando que fuese más barato comprar bienes “Si eres un conductor de camiones, está claro que pierdes, pero todos los demás ganan porque pueden comprar más con lo mismo. Ese dinero de los que sí ganan se podrá gastar en otros bienes y servicios que generarán nuevos trabajos para más humanos”.

Con toda probabilidad, la inteligencia artificial producirá nuevos modos de creación de riqueza, al tiempo que liberan a los humanos para realizar otras cosas. Y los avances en la IA estarán acompañados de otros en diferentes áreas, sobre todo en fabricación. En el futuro será más sencillo, y no más difícil, satisfacer nuestras necesidades básicas.

Vía Gizmodo