Médicos usan células madre para tratar el pie diabético y quemaduras

Investigadores del Centro Biotecnológico de Terapias Avanzadas tratan a pacientes con quemaduras y pie diabético con un bioandamio, una especie de piel artificial generada a partir de células madre.

Esta nueva terapia consiste en aislar la célula madre o célula troncal mesenquimal para fabricar la piel artificial mediante la ingeniería de tejidos, detalló el director general de la institución privada, Ricardo Rangel Martínez, en una entrevista con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

Una vez hecho el bioandamio se coloca en las heridas de las personas con quemaduras y ulceraciones por accidentes u otros males como el pie diabético. El primer paso es conseguir las células madre, explicó Rangel Martínez.

Para conseguir las células se recurre a donadores sanos a quienes se les hace un estudio de perfil genético para saber si tuvieron familiares que padecen o tuvieron cáncer, así como enfermedades que se transmite por la sangre.

“Una vez que se cuenta con el donador óptimo, se extrae la célula y se aísla la célula madre, la célula troncal. Después de ser aislada, es sometida a un proceso de expansión celular, es multiplicada hasta obtener una dosis apropiada”, indicó.

Luego, se cosechan las células y se hacen estudios clínicos al paciente, para luego poder aplicarle las células vía intravenosa o de manera directa sobre la herida, que es el caso del bioandamio, “es decir, un apósito sobre la herida”, puntualizó.

El especialista destacó que en el caso del pie diabético se requiere tomar en cuenta algunas consideraciones como la desinfección de la herida y verificar que no exista necrosis para poder llevarlo a cabo.

En el estudio clínico que se realiza en el Hospital Central Sur de Alta Especialidad de Pemex, en el que colaboran los doctores Cuauhtémoc Márquez Espriella y Paulo González Martínez, se logró rescatar el tejido en algunos casos, mencionó.

“Hemos logrado recuperaciones dramáticas en periodos muy cortos de tiempo, básicamente en 40 días hemos logrado restaurar pies que iban a ser cortados, prácticamente hasta su arquitectura natural”, dijo.

Respecto a las pruebas hechas a pacientes, Rangel Martínez indicó que todos los casos tratados reportaron beneficios significativos. “Se ha logrado entre un 90 y un 100 por ciento de restauración”, sostuvo.

Para el biólogo, una de las bondades del bioandamio radica en que se trata de un tratamiento universal que no necesita que haya compatibilidad genética entre el receptor y las células madre.

“Este tratamiento ya no se supedita o se limita a que la gente sea histocompatible, es decir, que compara moléculas compatibles para que la célula sea aceptada”, aseguró.

El especialista agregó que para otras heridas existen aplicaciones como la vía intraarticular para la artrosis de rodilla.

“En este caso las células se preparan colocándolas en un medio rico en factores de crecimiento y se inyecta directamente en la cápsula articular”, expuso.