Graco Ramírez

Ignoré mensaje de pactar con el crimen, asegura Graco Ramírez

El gobernador Graco Ramírez denunció ayer que grupos de la delincuencia organizada intentaron obligarlo a pactar con ellos –tal como hicieron “los anteriores gobiernos de Morelos”—con objeto de reducir la incidencia de delitos del fuero común a cambio de “abrirles todos los corredores para actuar con impunidad”, y aseguró que en esta gestión le llevaron el mensaje “empresarios y un ex gobernador”.

Explicó que en 2013 el secuestro repuntó en Morelos como parte de una estrategia de grupos delictivos para obligarlo a negociar con ellos.

“La delincuencia nos planteó un reto, un desafío, el año pasado por ahí de septiembre, octubre, noviembre, diciembre, nos multiplicaron los secuestros, secuestros que no tenían un monto económico grande, pero estadísticamente nos colocaba de nueva cuenta en el primer lugar de secuestros por cada 100 mil habitantes en el país

“Esa estadística ingrata, ingrata porque para nosotros uno o dos delitos impactan en la estadística por cada 100 mil puede haber quizá el triple o cuádruple de delitos, pero ante mayor población se diluye estadísticamente—; pero eso no es relevante… Lo que era relevante es que sentíamos un claro desafío de la delincuencia que quería obligarnos a hacer lo que habían hecho los anteriores gobiernos en Morelos: sentarnos a pactar”, explicó.

Añadió que el mensaje del crimen fue claro y fue llevado al Ejecutivo estatal a través de empresarios y un ex gobernador, de quienes se abstuvo de dar a conocer su identidad.

“El mensaje era claro, lo que ofrecían era muy preciso: ‘¿quieren bajar el delito del fuero común?, lo bajamos, a condición de que nos abran todos los corredores para actuar con impunidad’”.

El gobernador morelense dijo lo anterior en Temixco, tras la firma de un convenio de colaboración entre la Comisión Estatal de Seguridad (CES) y la Secretaría de Educación de Morelos, en la base de la Policía de Mando Único. Dijo que empresarios y figuras de notoria presencia en los medios de comunicación e incluso un ex gobernador, pero no de la entidad, le plantearon sentarse a platicar y llegar a acuerdos, en lugar de insistir en algo que era irresoluble.

Expuso: “Yo le planteé mi decisión de que yo no iba a aceptar y a defraudar a los ciudadanos y ciudadanas que confiaron en nosotros para acabar con 20 años de impunidad en Morelos, 20 años donde los gobiernos fueron cómplices o fueron omisos, en el mejor de los casos, no quisieron meterse y dejaron hacer, y esto penetró gravemente a nuestros cuerpos policiacos”.

Luego dijo que el modelo policiaco de Mando Único implantado en Morelos también tuvo resistencias de los alcaldes, en algunos casos por amenazas de la delincuencia.

Precisó: “El tema no es de partidos políticos. Mis propios compañeros del partido al que yo pertenezco se negaban, y se negaban por temor o se negaban porque algún empresario de su municipio les había ayudado en su campaña y les había recomendado al responsable de la seguridad pública. De ese tamaño. O algún pariente de ellos tiene vínculos cercanísimos con delincuentes de alta jerarquía”.

A decir del gobernador morelense, “ése era el panorama que teníamos, y a cada uno les fuimos diciendo ‘quítense el problema de la presión, no la sufran, transfieran la responsabilidad a nosotros y aquí nosotros la sufrimos y la sudamos directamente’”.

La Crónica de Hoy

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