lideres comunitarios

Enfrentan proceso líderes comunitarios

Defender a sus comunidades del crimen los llevó a tomar el liderazgo de grupos que se movieron armados, pero también los puso en una situación que se pudo prestar para cometer abusos.

Bruno Plácido, Hipólito Mora y Manuel Mireles han liderado una lucha en favor de sus pueblos, pero también han sido señalados de cometer delitos, y enfrentan proceso o buscan defenderse de posibles órdenes de aprehensión.

Bruno Placido, líder de la Unión de Pueblos y Organizaciones del Estado de Guerrero (UPOEG), una organización creada por Usos y Costumbres, fue notificado hace unos días que no podrá ser detenido por una orden de aprehensión en su contra.

Al comunitario se le acusa de robo y lesiones, por lo que tramitó un amparo que lo protegerá en lo que se desahogan las pruebas para constatar si existe delito.

Las autodefensas consideran que el ordenamiento responde a una medida de presión para evitar el avance de las guardias comunitarias dentro de Guerrero.

Como parte del juicio de amparo 365/2014 que Plácido Valerio tramitó ante el Juzgado Quinto de Distrito con sede en Chilpancingo, el pasado 9 de septiembre se le notificó sobre la suspensión definitiva de la orden en su contra.

En breve entrevista con 24 HORAS confirmó la información, y aunque es un avance en su proceso judicial reconoció que aún falta la información de algunos delegados ministeriales.

La Ruana
Mientras tanto, Hipólito Mora Chávez, líder de las autodefensas en Michoacán enfrenta una orden de aprehensión por el delito de retención de una persona a la cual presuntamente mantuvo en contra de su voluntad en un predio.

Como parte del juicio de amparo 810/2014 que inició Mora Chávez en el Juzgado Cuarto de Michoacán, ayer se notificó que el Juzgado Segundo Penal aceptó que existe un pedimento judicial en contra del activista.

“… el Juez Segundo de Primera Instancia en Materia Penal del distrito judicial de Apatzingán, Michoacán, al rendir su informe justificado, aceptó el acto que se le reclama (la orden de aprehensión contra Hipólito Mora) …”.

Por ello, ordenó al Ministerio Público notificarle de la acción judicial en su contra, y no dejarlo en estado de indefensión, para lo cual fijo las 12:00 horas de hoy para celebrarse la audiencia constitucional.

El líder aseguró que es mentira, pues nunca estuvo en dicho municipio en febrero, que es cuando le imputan los hechos, y para sustentarlo dijo que tiene varios testigos.

Dijo  que como parte de la investigación tiene que acudir a firmar unos escritos a Tanhuato, donde se lleva la causa penal, lo cual consideró un alto riesgo para su integridad, ya que es una zona donde hay muchos seguidores de Los Caballeros Templarios.

En marzo pasado Hipólito Mora fue detenido por su presunta responsabilidad en el delito de homicidio, y por ello estuvo preso en el Centro de Readaptación Social de Mil Cumbres, y tres meses después se revocó el auto de formal prisión por no encontrar elementos para procesarlo por los dos crímenes ocurridos el 7 de marzo a unos 15 kilómetros de La Ruana.

El único preso
Ayer se venció en plazo para que el Tercer Tribunal Unitario de Distrito se pronunciara respecto a la apelación que la defensa de José Manuel Mireles Valverde interpuso en contra del auto de formal prisión, sin embargo, no hubo ningún pronunciamiento al respecto.

El 6 de julio pasado se inició formalmente el proceso contra Mireles por su responsabilidad en los delitos de portación de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército y posesión simple de droga.

La abogada Talía Vázquez aseguró que presentarán un juicio de amparo por la presunta dilación de las autoridades judiciales de pronunciarse al respecto de las violaciones al debido proceso que se dieron durante la detención del activista, y que por sí mismas ameritan la libertad del inculpado.

Mireles Valverde fue detenido el pasado 27 de junio cuando comía en un restaurante en Lázaro Cárdenas Michoacán. La imputación hecha fue por portación de armas de fuego, aunque en el momento de la detención no llevaba con él ningún tipo de armamento.

Aunque las autodefensas llevaron por más de un año armas para defenderse de Los Caballeros Templarios en Michoacán, en abril acordaron no portarlas y se les ofreció incorporarse a un nuevo cuerpo policiaco denominado Fuerza Rural.

El 11 de mayo fue el límite para dejar las armas, con la consigna de que quien no cumpliera sería detenido en los marcos de la ley.

 

24 HORAS

Dejar un comentario