El trasplante fecal puede salvar vidas y se aceptan donaciones

Una bacteria que provoca diarreas que pueden ser mortales es una de las causas más comunes de enfermedad infecciosa y es causada, en parte, por lo antibióticos, por lo que expertos plantean un nuevo método, que puede consistir en trasplantar, vía enema o colposcopía, un paquete de heces sanas.

La Clostridium difficile, conocida como C-diff, es un microbio productor de toxinas que tan solo en Estados Unidos infectó a medio millón de estadounidenses durante 2011 y se vinculó con 29 mil muertes, de acuerdo con un reporte de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), en el que también se menciona que 15 mil de esos fallecimientos fueron “directamente atribuibles” a las infecciones por C-diff. La bacteria es la causa principal de los casos de diarrea que terminan en hospitalización.

La doctora Fernanda Lessa, epidemióloga de los CDC y autora principal del reporte, llamó a dichas afecciones una “prioridad” de salud.

“No hay vacuna para la Clostridium difficile, y sabemos que la buena administración de antibióticos es un gran paso adelante en términos de su prevención”, dijo Lessa en una entrevista telefónica con The Huffington Post. “Tuvimos una publicación del año pasado que muestra que si los hospitales pueden reducir el 30 por ciento su uso de antibióticos, las tasas de C-diff puede reducirse en un 25 por ciento.”

Las esporas de la bacteria hacen incursiones en las personas que recién tomaron antibióticos o que actualmente los están tomando. El uso de antibióticos crea un ambiente ideal para la C-diff porque la medicación borra indiscriminadamente las bacterias beneficiosas que ayudan a prevenir la enfermedad, junto con las bacterias que son la fuente de la infección.

Dichas esporas de C-diff puede sobrevivir un lavado de manos con desinfectante en gel y pueden vivir por mucho tiempo en las superficies, por lo que el control de infecciones y la higiene personal para los trabajadores de la salud es la clave, dijeron las autoridades durante una conferencia de prensa de los CDC. De hecho, casi todas las infecciones por C-diff en 2011 se asociaron con una estancia o visita a un centro de atención médica.

Eso muestra que las infecciones mortales y costosas son prevenibles.

La C-diff produce una toxina que puede causar diarrea grave y agujeros en el intestino grueso, lo que pone a las personas en riesgo de sepsis si la materia fecal se filtra en el cuerpo. En el peor de los casos, los pacientes necesitan tener porciones del colon removidas quirúrgicamente y utilizar una bolsa de colostomía por un periodo prolongado, mientras sus intestinos se curan.

El tratamiento estándar para la mayoría de las infecciones por C-diff es, extrañamente, los antibióticos, por lo que que los expertos en la conferencia de prensa de los CDC expresaron preocupación. Además, los antibióticos no funcionan para todo el mundo. El informe estima que 83 mil personas, uno de cada cinco, experimentaron al menos una infección por C-diff de carácter periódico en 2011, lo cual los pone en una situación más grave y da mayor oportunidad que se contagie a otros.

“Lo que hemos visto es que para muchos pacientes, puede haber varias rondas de antibióticos necesarios para suprimir la infección y, con suerte, finalmente, dar al cuerpo tiempo suficiente para volver a la normalidad en cuanto a las bacterias en el intestino”, dijo el doctor Michael Bell, director adjunto de la división de Promoción de Calidad de Salud de los CDC. “El reto que tenemos es que por la administración de antibióticos, de muchas maneras se siguen molestando a las bacterias normales en los intestinos, lo que no es una solución perfecta.”

Dada esta dificultad en el tratamiento, los médicos están recurriendo cada vez más a un prometedor tratamiento relativamente nuevo: el trasplante fecal. Es lo que parece, una infusión de heces saludables, a través de un enema o una colonoscopia.

Dona heces, gana dinero y salva vidas

Los intestinos están llenos de bacterias que ayudan a digerir los alimentos y eliminar los residuos. Pero un equilibrio saludable de las bacterias del intestino puede ser alterado, ya sea a causa de un tratamiento agresivo con antibióticos, la mala alimentación que mata de hambre a las bacterias útiles, o un microbio infeccioso que empieza a colonizar los intestinos. Los trasplantes fecales darían las buenas bacterias de un donante que derrotarían a las que están causando estragos en el intestino del destinatario.

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Imagen de Open Biome que ilustra las vidas que se pueden salvar con las donaciones

Aunque los trasplantes fecales son técnicamente experimentales, los tratamientos han sido un gran éxito para el tratamiento de infecciones del diff C- recurrentes. La Administración de Alimentos y Medicamentos (DFA, por sus siglas en inglés) no requiere que los médicos pidan autorización, en la forma en que se pediría para una nueva drogas, antes de realizar uno.

“En un principio, se trataba de una especie de último recurso, un tratamiento desesperado”, explicó Bell. “Creo que cada vez más, estamos viendo que se mueva más temprano en el proceso”, con el fin de evitar la cirugía y sus complicaciones.

En pequeños pero convincentes experimentos que incluyen un ensayo aleatorio, los investigadores han encontrado que la transferencia de las heces de un donante sano en un paciente C-diff es mucho mejor en el tratamiento de infecciones recurrentes que los antibióticos, tanto es así que el ensayo se detuvo antes de tiempo porque era considerado poco ético negar el acceso del grupo de control a los trasplantes fecales.

Aún así, pocos hospitales están equipados para examinar a los donantes fecales y almacenar o administrar las heces. El CDC no hace un seguimiento del número de médicos que ofrecen los trasplantes fecales, pero una organización sin fines de lucro llamada Fecal Transplant Foundation (Fundación del Transplante Fecal) dice que 92 proveedores en 32 estados de EU realizan los trasplantes.

Open Biome, el primer banco de donantes de heces, cuenta con más de 200 hospitales y centros médicos de su red de clínicas y dice que más de 80 por ciento de los estadounidenses viven en un radio de cuatro horas de una clínica en la que se hace el procedimiento.

Ellos llaman a la población sana a donar sus heces y ofrece una recompensa de 40 dólares la muestra, con la posibilidad de que asistan cinco días a la semana y reciban 50 dólares extras.

Catalina Duff, sobreviviente y fundadora de la Fundación, dijo que la conferencia de prensa de los CDC fue alentadora, pero aún queda mucho por hacer para que los trasplantes fecales sean accesible. En lugar de sólo permitir los trasplantes fecales a personas que han tenido múltiples infecciones C-diff, Duff argumentó que el tratamiento debe ser una primera línea de defensa para ofrecer a los pacientes con su primera infección.

“Si los médicos pudieran identificar y diagnosticar la C-diff más fácilmente, se podría ver el trasplante fecal como uno de los primeros tratamientos”, dijo Duff en una llamada telefónica al HuffPost. “Se podría conjeturar que la mayoría de la gente elegiría un trasplante fecal”, en parte debido a que funciona, y también porque no destruye el microbioma y te dejan vulnerable a futuras infecciones.

Duff, quien sufrió ocho episodios de C-diff de 2005 a 2012, tenía varias secciones de sus colon removidas a causa de complicaciones de la infección. Ella estaba al borde de la extirpación quirúrgica de todo el colon antes de que descubriera que los trasplantes fecales eran una terapia prometedora.

Ella tuvo que convencer a su médico para fijarse en ello. Entonces, no podían encontrar un proveedor cerca de donde ella vivía en Carmel, Indiana. Después, perseverante, Duff llegó a tener dos trasplantes, una vez a través de un enema en casa, y la otra por medio de una colonoscopia. Después de cada trasplante, dijo que se sentía mejor al instante.

“Me empecé a preocupar por la idea de que este procedimiento es tan simple y puede ofrecer alivio a tanta gente, y sigue siendo inaccesible”, dijo Duff.

Estudios de caso en la revista Journal of Medical Case Reports y Open Forum Infectious Diseases, apuntan a los desafíos de vivir lejos de un centro y de trabajar con los médicos que tienen una experiencia limitada en la prestación de los trasplantes.

El Dr. L. Clifford McDonald, coautor del estudio de los CDC, expresó su esperanza sobre el tratamiento experimental, aunque sólo para dejar a los pacientes libres de los antibióticos que los dejaron vulnerables a la infección en primera instancia.

“Algunas personas lo hacen muy bien con el tratamiento con antibióticos”, dijo McDonald durante la sesión informativa. “Pero es un problema que estamos usando un antibiótico para tratar una enfermedad que en realidad se debe a que alguien consiguió por antibiótico en primer lugar”.

Huffpost Voces

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