Científicos afirman que la gripe A es menos común de lo que se piensa

La influenza A es menos común de lo que se cree, ya que los adultos contraen el virus H3N2 alrededor de una vez cada cinco años, mientras que los niños enferman de gripe cada dos, sugiere una investigación internacional.

Un equipo de científicos británicos, estadunidenses y chinos estudió la inmunidad de una población frente a cepas específicas de la influenza A, debido a que la respuesta de los anticuerpos al virus de la gripe en el transcurso de su vida continúa siendo poco conocida.

Los investigadores analizaron muestras de sangre de 151 voluntarios con edades comprendidas entre siete y 81 años a fin de saber quién está en riesgo de infección y medir la frecuencia en que enferman, así como para calcular hasta qué punto se propaga el virus.

Para el estudio, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica PLoS Biology, pusieron en la mira a las nueve cepas principales de la influenza que se sabe circularon alrededor del mundo entre 1968 y 2009.

Con las muestras de sangre, los científicos comprobaron la presencia de anticuerpos que revelarían si los voluntarios ya habían sido infectados con el virus y la frecuencia en que ocurrió.

Encontraron que mientras los niños contraen el virus cada dos años en promedio, las infecciones se hacen menos frecuentes con la edad, de manera que los adultos mayores de 30 años se contagian dos veces cada década.

Sin embargo, ‘la frecuencia exacta de la infección varía en función del nivel de antecedentes de gripe y la vacunación’, sostiene el doctor británico Steven Riley, uno de los autores principales de la investigación.

Los investigadores explican que en respuesta al virus de la influenza, el sistema inmunitario produce anticuerpos que atacan a las proteínas presentes en la superficie del virus y que aquellas evolucionan a medida que estos cambian.

Pero los factores específicos que dan forma a la respuesta inmune de un solo ser humano a una cepa particular se entiende poco porque las infecciones individuales y el desarrollo de la inmunidad durante toda la vida en esa persona rara vez se observa directamente, indican.

‘La infección gripal en realidad es menos común de lo que se piensa y se presenta más en niños y adolescentes posiblemente porque se mezclan con mayor frecuencia con otras personas’, señala Riley.

Los investigadores encontraron además que las cepas del virus de la gripe que nos encontramos temprano en la vida puede activar la respuesta inmune más fuerte que las cepas nos encontramos más tarde.

Por ahora existe mucha confusión entre los resfriados y la gripe, pero también hay infecciones con los mismos síntomas pero causadas por otras cepas o, bien, otras que son asintomáticas y sólo se detectan por medio de análisis de sangre.

Los virus del resfriado y la gripe se propagan de persona a persona a través de gotitas corporales infectadas, y son difíciles de diferenciar pues ambas pueden causar fiebre, dolor de garganta, tos y estornudos.

En un resfriado común, los síntomas tienden a aparecer de manera gradual, suelen ser más leves y afectan principalmente a la nariz y la garganta.

En el caso de la gripe se trata de una enfermedad más grave que normalmente mantiene al individuo en su cama con dolores de cabeza y molestias más intensas, así como nariz tapada o fuerte secreción nasal.

Aunque es desagradable, la gripe no es mortal para la mayoría de los personas saludables, aunque puede causar complicaciones graves en adultos mayores o con enfermedades crónicas, como el asma, por lo que los expertos recomiendan la vacunación anual.

NTX

Dejar un comentario