Terremoto en la música: la competencia en el streaming hace tirar los precios

El CEO de Spotify, Daniel Ek, ha hecho público esta semana que su plataforma ha superado la barrera de los 40 millones de usuarios premiums. Con esta cifra, la plataforma sueca marca las distancias con Apple Music (con alrededor de 17 millones de cuentas de pago) y se reivindica como la referencia en el streaming en un momento crucial para el sector.

Desde hace meses se rumorea con la posibilidad de que Spotify pueda salir a bolsa en un futuro no muy lejano, y por otro, reafirma su posición en un mercado que está a punto de incorporar a nuevos jugadores con una intención clara: rebajar los precios.

La compañía de Ek ha conseguido crecer en diez millones de usuarios de pago en apenas tres meses, eso sí, en un plazo en el que ha coincidido con la rebaja de precios de su plan familiar. De este modo, los usuarios de Spotify pueden establecer seis cuentas premiums individuales en torno a un único pago de 14.99 dólares mensuales, en lugar de los diez al mes que costaría una única cuenta.

Aunque una modalidad de pago parecida ya la tiene Apple (además de su descuento para estudiantes), el futuro del sector del streaming parece pasar por la rebaja obligada de precios para fomentar su competencia, o al menos así apuntan los próximos jugadores en formar parte del mercado.

Esta semana Pandora Media, servicio de streaming disponible en territorio anglosajón, ha mejorado las condiciones de su servicio más básico (Pandora One) añadiendo la posibilidad de escuchar canciones de artistas y listas de caciones sin publicidad a un precio de 5 dólares mensuales. Eso sí, ofrece una versión mejorada del producto, por 10 dólares mensuales.

Amazon y las discográficas serán clave

Aunque Pandora ha sido la primera en contraatacar a Spotify y Apple bajando los precios, pero Amazon y las discográficas pueden ser las próximas en mover los cimientos del sector.

Por un lado, la compañía de Jeff Bezos lleva meses trabajando en su propio servicio de escucha de música en streaming que le servirá para complementar su actual plataforma de contenido premium de la compañía. De este modo, se estima que un usuario de pago de Amazon podrá tener vídeo, música y envíos gratis en una misma cuota mensual.

Sobre el precio, se rumorea que Amazon ofrecerá su servicio de música a un precio de 5 dólares mensuales, eso sí, sólo para aquellos usuarios que hayan comprado un Echo -su altavoz inteligente lanzado esta semana en Reino Unido y Alemania-, con la idea de fidelizar al máximo a sus usuarios de pago.

La estrategia de Amazon de tirar de sus usuarios premiums para lanzar su servicio de música es tremendamente inteligente. Aunque la compañía no ha revelado nunca el número exacto de sus premiums, la firma Consumer Intelligence Research Partners estima que la compañía tiene 54 millones de clientes de este tipo en Estados Unidos, que podría ascender hasta un máximo de 80 millones de usuarios en todo el mundo.

Más allá de Amazon, hay otro jugador clave en el negocio del streaming que pasará de ser parte pasiva a parte activa: las discográficas. Y es que, aunque a día de hoy los sellos de música mantienen acuerdos con las plataformas de reproducción para percibir un pago de éstos, quieren ir más allá y lanzar su propio servicio de música.

Según informa Reuters, Universal Music Group y Sony Music Entertainment se encuentran trabajando para lanzar conjuntamente NOW Music+ en Reino Unido, su propia plataforma de música en streaming que ofrecerá listas de música del momento por 6 libras al mes (8 dólares mensuales).

Now Music+ se habría activado en silencio este verano, y aunque la aplicación se limita al Reino Unido por el momento, “esto puede cambiar en el futuro cercano”, ya que ambas compañías estarían desarrollando un despliegue de la plataforma más amplio, según explicaron dos fuentes con conocimiento en la materia a la agencia.

Un negocio poco rentable

La llegada de esta alternativa se produce en un momento crucial para la industria de la música, justo cuando el streaming está situándose como la principal fuente de los ingresos de los sellos de música, pero siguen participando en duras negociaciones con las tecnológicas para estirar la recompensa por las licencias de las mismas.

Precisamente para incentivar los usuarios premiums, Spotify planteaba el año pasado probar que los últimos discos solo estuvieran disponibles para los usuarios de pago. De este modo, podrá mejorar los ingresos y así los beneficios para la compañía y las discográficas.

Y es que Spotify ingresó en 2015 más dinero que nunca (2,190 millones de dólares), casi un 80% de la facturación obtenida en 2014, de lo que el pago de premiums representó un 78% del total. Pese a todo, perdió 194 millones de dólares en 2015, lo que supone aumentar sus pérdidas un 6.68% respecto al año anterior, y hace plantear dudas sobre la viabilidad del sector.

Economía Hoy