Proponen discutir la despenalización de la mariguana desde la ciencia

Cuando se trata de hacer leyes que prohíben las drogas, a estas alturas del siglo XXI no se vale que hagan leyes sin considerar a la ciencia, actualizada respecto de cómo actúan dichas sustancias, consideró Ricardo Tapia Ibargüengoytia, investigador del Instituto de Fisiología Celular de la Universidad Nacional Autónoma de México.

En un comunicado de la Academia Mexicana de Ciencias, comentó que la situación legal de la mariguana hoy en día tiene sus orígenes en una ley adoptada en 1937 en Estados Unidos, promovida por Harry J. Anslinger -primer comisario de la Oficina Federal de Narcóticos de ese país- que imponía una serie de impuestos con el objetivo de disuadir su consumo.

Años más tarde, en 1961, se prohibió oficialmente la mariguana y se le colocó en el rubro de las drogas más peligrosas, en gran medida, recordó el doctor en bioquímica, por la campaña en contra de la planta que se realizó en ese entonces.

“Anslinger hizo pública la proclama de que una sola inhalación de la mariguana podría volver al fumador un violador, asesino y ninfómano; relacionó la droga con los migrantes mexicanos y los negros, que eran a quienes se señalaba como consumidores y que según este señor eran violadores, asesinos y ninfómanos”.

El investigador, quien también es miembro de la AMC, comentó, por ejemplo, que se reconoce que no más del 9 por ciento de las personas que consumen mariguana se vuelven adictos. “La adicción que produce es mucho menos grave, no hay síntoma de abstinencia tan aguda si se le compara con otras drogas”, afirmó.

También habló sobre los efectos adversos que se han identificado de la Cannabis sativa – nombre científico de la mariguana- en la memoria a corto plazo, la coordinación motora y el juicio, por ejemplo.

Sin embargo, todos éstos se presentan fundamentalmente cuando la mariguana comienza a usarse en la adolescencia. Además de que, incluso los artículos que documentan los daños que produce la mariguana reconocen los efectos médicos benéficos en el dolor crónico, la inflamación, la esclerosis múltiple, epilepsia, entre otros.

El efecto de esta droga en los jóvenes “es algo que nadie niega y debe insistirse sobre eso, sin embargo, se dice que no se puede adjudicar totalmente estos daños al consumo de la mariguana porque se ha demostrado que el ambiente influye mucho, la genética del individuo también pues no todos los adolescentes tienen daños posteriores”, afirmó.

Aseguró que como cualquier droga de las llamadas “legales o ilegales”, los efectos negativos pueden ser mayores en el desarrollo durante la infancia y la adolescencia, “por supuesto que debe regularse esto y evitarse, pero ahora que sabemos cómo funciona pues vamos a aprovecharla, en vez de meter a la cárcel al que la consume”.

NTX

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