¿Es posible vivir con una lesión cerebral? 10 datos sobre ellas

En Estados Unidos, en marzo se celebra el mes nacional de la conciencia sobre las lesiones cerebrales, es decir, el daño al cerebro que causa una fuerza externa, no es degenerativo ni heredado. Generalmente causan alteraciones cognitivas, en el funcionamiento emocional en las habilidades físicas. El también llamado Daño Cerebral Adquirido puede ser temporal o permanente, y causar discapacidad parcial o total.

En la República Mexicana, de acuerdo con el Instituto de Neurobiología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), una de cada cinco de todas las discapacidades están relacionadas con algún daño cerebral ocurrido durante la etapa prenatal o perinatal.

Además, asociaciones civiles como el Centro de Integración para la Vida y Autonomía pro personas con Daño Cerebral Adquirido (Ceiva), informan que su incidencia se produce en una franja de edad que va de los 18 a los 60 años, y denuncian que en el país no existe el debido reconocimiento y por lo tanto se carece de organismos y atención médica que garantice los servicios completos de rehabilitación y reintegración a la población.

Asimismo, hay tres niveles de lesiones cerebrales traumáticas, es decir, leves, moderadas y severas, que dependen del tiempo que se estuvo inconsciente, pero todas ellas pueden implicar el mismo daño.

A continuación, algunos datos que la Brain Trauma Fundation da al Huffington Post a propósito del mes de marzo.

Las lesiones traumáticas cerebrales (TBI, por sus siglas en inglés) son la principal causa de muerte y discapacidad en niños y adultos de entre 1 y 44 años de edad.

Generalmente son causadas por accidentes en vehículos automotores, heridas deportivas, o simples caídas en el parque de juegos, el trabajo o en casa.

De acuerdo con esta organización no gubernamental (ONG), las secuelas de dichas lesiones se pueden agrupar en cinco grupos: Físico-motoras, cognitivas, de lenguaje y comunicación, emocionales y conductuales.

Para determinar el panorama de evolución de los pacientes también intervienen diversos factores, tal como la localización de la lesión, la edad de aparición, el género de la persona, el nivel educativo, el socioeconómico y el apoyo familiar que recibe.

Tan solo en Estados Unidos, ocurren aproximadamente 52 mil muertes resultado de estas lesiones, del total de 1.5 millones que se contabilizan anualmente en las salas de emergencia.

Aproximadamente 5.3 millones de estadounidenses (2 por ciento de la población total) viven actualmente con alguna discapacidad derivada de un daño cerebral adquirido.

Las lesiones moderas y severas están vinculadas con 2.3 y 4.5, respectivamente, de mayor posibilidad de desarrollar Alzheimer.

Los hombres son dos veces más propensos a experimentar una TBI.

La exposición a explosiones son la principal causa de TBI entre el personal militar en servicio activo en zonas de guerra.

El número de personas con lesiones cerebrales que no se han tratado en una sala de emergencias o que no ha recibido ninguna atención, es desconocido.

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