Día del Amor y la Amistad se ha convertido “en sólo dar”

A los jóvenes se les debe orientar sobre cómo relacionarse y expresar sus sentimientos para que la profundidad de lo espiritual no se quede atrás, señaló la sicóloga y terapeuta, Martha Esquinca.

Con más de 20 años de trabajar como orientadora en el Plantel 35 del Colegio de Bachilleres de Tabasco (Cobatab) en el municipio de Cárdenas, indicó que la celebración del Día del Amor y la Amistad se ha convertido “en algo muy de dar”.

En entrevista con Notimex, apuntó que en la escuela observa que los jóvenes celebran con intercambio de globos y regalitos, pero sólo ese día, pero ya no los siguientes, por lo cual todo se queda en una festividad.

“Tienen mucho contacto entre ellos, pero no tiene profundidad y es lo que les hace falta para interactuar y tener relaciones buenas y estables de amistad. Hoy son amigos y mañana, no. Son pocos los chicos que mantienen su amistad durante todo el semestre”, comentó.

Con especialidad en Terapia, comentó que organiza concursos de poesías entre los estudiantes sobre lo que en realidad hay dentro de cada uno, “no lo que está afuera, lo de mercadotecnia, que saquen lo que sienten porque como jóvenes están más abiertos al sentimiento”.

Sin embargo, refirió que no lo saben expresar, pues a veces no tienen modelos seguros para seguir, al haber padres con problemas entre ellos.

“Y hoy en día con la tecnología y demás alrededor, en los jóvenes la profundidad de lo espiritual va quedando un poco atrás y eso es muy necesario”, opinó.

Por separado, la coordinadora de la Pastoral Familiar de la Parroquia de San Antonio de Padua en Cárdenas, Jenérica Romero Ocaña, expresó que a los niños y jóvenes hay que educarlos por y para el amor, porque ese fue el motivo para concebirlos.

“Si yo como madre tengo una frustración por los insultos de mi esposo, pego y me desquito con mi hijo, a ese niño lo estoy educando a ser violento”, consideró.

Con nueve años de casada con Pablo Copó Pereyra, refirió que la labor de ambos es trabajar con padres para crearles conciencia de cambiar y transformar su relación mediante terapia familiar, a fin de que su guía sea el amor y el respeto.

“Nosotros como padres somos la cabeza principal para que ese niño sea en el futuro un buen profesionista, un buen padre y no sea un asesino, o golpeador que maltrate a los demás”, mencionó.

Cuando una pareja se casa, dijo, es por amor, por un proyecto de vida y de amor en pareja, por lo cual no tiene por qué volverse una pesadilla.

También, añadió, la mujer se tiene que auto valorar para darse a respetar, pues por generaciones eso no les fue enseñado, “y eso hay que modificarlo”.

Por su parte, el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) reportó que de 2010 a 2014, se han realizado 16 mil 924 juicios de divorcio, de los cuales ocho mil 669 han sido de tipo necesario y ocho mil 255 de tipo voluntario.

En un reporte, precisó que en lo que va de 2015, hasta el pasado 4 de febrero, el número de juicios de divorcio necesario era de 68, por 42 voluntarios.

Dejar un comentario