Descubren nuevo cementerio de dinosaurios en Coahuila

Los resultados asombrosos de esta expedición en desierto coahuilense, arrojaron entre otros hallazgos, la primera evidencia para el mundo de un reptil marino del tipo Elasmosaurio que incursionó en agua dulce.

Paleontólogos del Museo del Desierto, del Museo de Historia Natural de Karlsruhe y de la Universidad de Heidelberg realizaron el hallazgo junto a otras evidencias fósiles.

Un grupo interdisciplinario de diez personas, encabezado por los paleontólogos Héctor Rivera a nombre de México, así como Wolfgang Stinnesbeck y Eberhard Frey en representación de Alemania, entraron al desierto de la Cuenca de Parras el 15 de septiembre para trabajar a cielo abierto durante diez días en búsqueda de evidencias fósiles.

Los resultados asombrosos de esta expedición en desierto coahuilense, arrojaron entre otros hallazgos, la primera evidencia para el mundo de un reptil marino del tipo Elasmosaurio que incursionó en agua dulce. Llama la atención que los restos fósiles (falanges) de este reptil marino que vivió hace más de 72 millones de años, tradicionalmente ubicado en sedimentos marinos, hayan sido encontrados junto con tortugas, cocodrilos y coprolitos en otro hábitat al que tradicionalmente frecuentaba.

Al respecto, el Doctor, paleontólogo Héctor Rivera-Sylva, declaró: “posiblemente el Elasmosaurio juvenil incursionó en agua dulce buscando alimento, observando un comportamiento similar al de algunos tiburones actuales, los cuales se sabe, entran a agua dulce y pueden sobrevivir en este ecosistema. Este ejemplar era un juvenil que estaba viviendo en agua dulce, y posiblemente las crías de elasmosaurios entraban en cuerpos de agua dulce para evitar la depredación que sufrían de especies mayores. Por lo que suponemos que se resguardaban en agua dulce hasta alcanzar un tamaño adecuado que les permitiera volver al agua salada”.

Antes de iniciar esta temporada de campo, explica Rivera-Sylva: “ya teníamos localizados varios puntos con fósiles de hadrosaurios y lo que se planteó fue hacer el rescate en uno de esos puntos. Así, recolectamos restos de estos ejemplares que se encontraban en la superficie, se levantó el registro geológico del lugar y se encontraron sitios con fósiles más pequeños llamados microfósiles”, lo que aumentó considerablemente la riqueza fosilífera estimada en el sitio.

Además, para Rivera-Sylva, la importancia de esta temporada con respecto a otras, es que ahora descubrieron el micrositio en donde se encontraron restos del reptil marino Elasmosaurio. Noticia que coloca al territorio coahuilense de nuevo en los primeros lugares mundiales en riqueza fósil y en trabajo de investigación, gracias al trabajo del Museo del Desierto y sus alianzas con investigadores de diferentes partes del mundo.

En ese micro sitio, se encontraron además, restos de cocodrilos, peces, tres tipos diferentes de tortugas, y allí mismo se localizaron también, fósiles de dinosaurios hadrosaurios y dientes de tiranosaurio, lo que vuelve a confirmar la presencia de esta familia en Coahuila.

Sobre los tiranosaurios, Rivera Sylva destacó: “los dientes de tiranosaurio se pueden identificar debido a su forma característica y a la presencia de unos dentículos, semejante a una sierra de cuchillo. Uno de los tres dientes de tiranosaurio, el más completo, es un diente que mudó el dinosaurio debido a las características que se observan en la pieza. Suponemos que el animal estaba carroñando y debido a dicha actividad, su pieza dental cayó, dando paso a la pieza dental de repuesto”.

El paleontólogo Héctor Rivera-Sylva, añade: “Los resultados de esta temporada me han dejado mucho entusiasmo para regresar al sitio, ya que la riqueza fosilífera es muy grande y se van a ir descubriendo muchos más fósiles de grandes especies. Todas estas evidencias tienen una antigüedad de 72 millones de años aproximadamente”.

Destacó que adicionalmente realizaron una excavación para rescatar un 60 % de huesos fósiles de un hadrosaurio de 5 a 6 metros de largo, así como dientes y fragmentos aislados de huesos, evidencia que en su conjunto pertenece a esta misma familia Hadrosauridae.

Como parte de los hallazgos, se localizaron fragmentos de cráneo de un dinosaurio hadrosaurio aún no identificado. “en el laboratorio esperamos determinar el género de dinosaurio al que corresponden estos restos”, dijo Rivera-Sylva.

La totalidad de los hallazgos se encuentran ahora en el Laboratorio de Paleontología del Museo del Desierto, donde están siendo preparadas para su investigación y posterior publicación en una revista científica.

Vanguardia

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