Tiendas pierden hasta 1.7 por ciento por robo de “farderas”

Marcos Ossio Rangel, presidente de la Asociación Mexicana de Empresas de Seguridad Privada, dijo que Farderas la práctica delictiva de farderas es muy frecuente y tiene un monto importante en las tiendas departamentales, supermercados y grandes almacenes de hasta 1.7 de pérdidas.

Se considera que a nivel mundial registra pérdidas por 105 millones de dólares anuales, dijo a través de un comunicado.

La merma sobre ventas totales oscila entre el 1.5 hasta el 1.7 por ciento, tomando este como el parámetro más alto. La pérdida por este concepto en algunos negocios llega a ser hasta de cinco por ciento.

Según las estadísticas, agregó el directivo, el robo hormiga hecho por los propios empleados de un centro comercial es mucho mayor que el robo de la gente o de las bandas organizadas.

Generalmente este último tipo de robo es del 30 por ciento, en tanto que el de los propios empleados llega a ser hasta de 70 por ciento.

Existen también grandes bandas organizadas que han hecho de este tipo de robo un gran negocio. Vemos en el mercado informal, en la calle, como mucha de esta mercancía que extraen estos grupos, se vende sin ninguna limitante.

Hay muchas formas de detectar a las “farderas” y tiene que ver con un programa general de eliminación de pérdidas en un negocio, añadió Ossio Rangel.

Generalmente la gente que va a robar busca el entorno más atractivo para ello. Un lugar donde no haya vigilancia, no existan cámaras de video vigilancia o detectores electrónicos en las salidas de los almacenes. Donde sí hay este tipo de equipos, funcionan como disuasores para llevar a cabo este tipo de prácticas.

El detectar a estas personas depende mucho de los procedimientos de cada cadena comercial o almacén.

¿Cómo se detecta? A través de ciertos mecanismos, ya sea el circuito cerrado de televisión o a través de un sistema perimetral, que son pedestales o antenas colocadas en las salidas de los almacenes que emiten un sonido de alarma porque detecta objeto extraño.

En el caso de las cámaras de video vigilancia, estas no sólo sirven para detectar el robo hormiga, sino algunos comportamientos sospechosos de la gente, como cuando alguien ve mucho a las cámaras.

El directivo dijo explicó que se considera un robo no cuando alguien toma dentro del almacén algún objeto o mercancía y lo esconde en su ropa o pertenencias, sino cuando sale de esta sin haberlo pagado.

Algunos otros almacenes actúan en forma disuasiva. Detienen a la gente, le toman foto y los boletinan a través de todas sus tiendas y sucursales o bien en la zona comercial, para que esa persona no regrese ya que es una actividad recurrente.

La utilización de aparatos electrónicos de vigilancia se ha convertido en una auténtica necesidad, lo que significa que prácticamente todos los grandes centros comerciales cuentan con este tipo de equipos de seguridad.

Tanto las grandes bandas como personas comunes pueden cometer este tipo de delito. Pero el más común es el de los propios empleados de la tienda, que practican el robo hormiga, pues extraen mercancía poco a poco a espaldas del patrón, expuso Ossio Rangel.

En relación con este tipo de delito mucha de esta gente que es detenida infraganti, llega a salir con facilidad, de ahí que la mayoría de los centros comerciales adopten la postura de cero tolerancia y ejercen acción penal, hasta sus últimas consecuencias, para luchar contra bandas organizadas.

NTX